El Gobierno busca derogar la Ley de Etiquetado Frontal: por qué quiere eliminarla y qué podría pasar
La gestión de Javier Milei impulsa un proyecto para dar de baja la norma de los octógonos negros en alimentos. Cuáles son los argumentos oficiales y qué consecuencias tendría.
El Gobierno busca derogar la Ley de Etiquetado Frontal: por qué quiere eliminarla y qué podría pasar(Vía País)
La Ley de Etiquetado Frontal vuelve al centro de la discusión política en Argentina. A casi cinco años de su aprobación, el gobierno de Javier Milei presentó en el Senado un proyecto para derogarla y abrió un fuerte debate entre sectores de la industria, especialistas en salud y dirigentes políticos.
La norma, sancionada en 2021, obliga a que los alimentos y bebidas incluyan octógonos negros cuando tienen exceso de azúcares, sodio, grasas o calorías. También restringe publicidades dirigidas a chicos y limita el uso de personajes infantiles en productos con sellos.
Ahora, el oficialismo busca eliminarla por completo. El proyecto ya ingresó al Congreso, aunque todavía no comenzó formalmente su tratamiento en comisiones.
Por qué el Gobierno quiere derogarla
En los fundamentos del proyecto, el Ejecutivo sostiene que la ley genera “limitaciones técnicas, regulatorias y económicas” para las empresas. Además, plantea que el sistema actual puede “confundir” a los consumidores en lugar de ayudarlos.
Uno de los principales cuestionamientos tiene que ver con la cantidad de productos alcanzados. Según datos citados por legisladores libertarios y del PRO, cerca del 85% de los alimentos terminó llevando al menos un sello negro.
¿El fin de los octógonos negros?(Captura)
Para los impulsores de la derogación, eso hace que el etiquetado “pierda efecto” porque prácticamente todos los productos quedan marcados de la misma manera.
También aseguran que Argentina quedó desalineada respecto de otros países del Mercosur, donde los cálculos nutricionales se realizan con criterios diferentes.
Qué podría pasar si se elimina la ley
Si el Congreso aprueba la derogación, desaparecería la obligación de incluir octógonos negros en envases y también caerían las restricciones sobre publicidad infantil y ventas en escuelas.
Sin embargo, el escenario todavía es incierto. La ley original había sido aprobada con amplio respaldo político y muchos sectores sanitarios siguen defendiendo su vigencia.
Desde organizaciones vinculadas a la salud pública sostienen que el etiquetado permitió que los consumidores identifiquen más fácilmente productos con exceso de nutrientes críticos y ayudó a generar mayor conciencia alimentaria.
También remarcan que varias empresas reformularon productos para reducir sodio, azúcar o grasas y evitar los sellos.
Las búsquedas sobre la ley de etiquetado frontal han aumentado en los últimos días, según Google.(Captura)
Cómo sigue el debate en el Congreso
El oficialismo necesita reunir apoyos de bloques aliados y gobernadores para avanzar con la derogación. En el Senado, La Libertad Avanza no tiene mayoría propia y dependerá de negociaciones políticas para conseguir los votos.
Mientras tanto, el tema ya empezó a generar repercusión en redes sociales y entre especialistas. La noticia rápidamente se hizo eco en internet y las búsquedas sobre la Ley de Etiquetado Frontal crecieron con fuerza durante las últimas horas.
Así lo da cuenta la plataforma Trends de Google, la cual muestra un aumento de búsquedas sobre el tema. Esto refleja el interés y la polémica alrededor de una medida que impacta directamente en el consumo cotidiano de millones de argentinos.