Menú semanal: 5 recetas fáciles y rápidas para organizar tus comidas de lunes a viernes
Planificar las comidas semanales ayuda a evitar el delivery y el picoteo, optimizando el tiempo y el presupuesto con recetas sencillas y nutritivas.


La rutina de la semana puede ser agobiante y, por lo general, la alimentación es lo primero que descuidamos cuando falta el tiempo. Caer en el delivery o en el picoteo constante no solo afecta al bolsillo, sino también a nuestra energía diaria. La clave para ganarle al caos no es ser un chef profesional, sino tener un plan de acción.

Organizar el menú de lunes a viernes nos permite hacer compras más inteligentes y evitar el desperdicio de alimentos. En esta guía, seleccionamos platos equilibrados que aprovechan ingredientes de estación y técnicas sencillas para que cocinar sea un momento de disfrute y no una carga.

Arrancamos la semana con energía sostenida. Las hamburguesas de lentejas son ideales porque podés preparar cantidad y freezar.
Preparación: Procesá 2 tazas de lentejas cocidas con cebolla y morrón salteados, un huevo y pan rallado. Formá los discos y cocinalos a la plancha hasta que estén dorados. Acompañá con una ensalada de lechuga y tomate para sumar frescura.
Para el segundo día, vamos con algo liviano y muy fácil de digerir.
Cómo prepararla: En una olla con agua o caldo, poné a cocinar zapallo, zanahoria y una papa cortada en cubos chiquitos. Cuando los vegetales estén tiernos, sumá un puñado de fideos soperos (municiones, letras o cabellín). Cociná hasta que la pasta esté lista y serví con un chorrito de aceite de oliva y queso rallado por encima.
Llegamos a la mitad de semana con algo reconfortante: pollo al limón con puré.
Preparación: Dorá cubos de pechuga en una sartén con manteca y ajo. Agregá jugo de limón y un toque de caldo. Serví con un puré de papas bien cremoso. Es un plato que reconforta el alma y se hace en 20 minutos.

Un clásico de la cocina italiana que se resuelve en lo que tarda en hervir el agua.
Cómo prepararla: Cociná tus fideos cortos favoritos (penne rigate, tirabuzones o moñitos). Mientras tanto, calentá un poco de puré de tomate con ajo y una pizca de azúcar para sacar la acidez. Mezclá la pasta con la salsa y terminá con hojas de albahaca fresca y mucho queso.
Terminamos la semana laboral con una tarta de acelga y queso, un plato que rinde y siempre queda bien.
Preparación: Salteá un atado de acelga con cebolla. Mezclá con huevos, cubitos de queso mantecoso y nuez moscada. Volcá sobre una masa de tarta y horneá hasta que esté dorada.

Con este cronograma, las cenas dejan de ser una preocupación y se convierten en el mejor momento del día.