El chipá es, sin dudas, uno de los snacks favoritos de los argentinos, ideal para acompañar el mate o como tentación a cualquier hora del día. Sin embargo, muchas veces su alto contenido de materia grasa nos hace dudar. Para solucionar esto, Gladys Olazar presentó en Cocineros Argentinos una versión revolucionaria: el chipá proteico.
Esta receta no solo mantiene la elasticidad y el sabor clásico que tanto amamos, sino que suma un aporte extra de proteína y elimina el uso de manteca o grasa vacuna. El gran secreto de Gladys es el uso de un ingrediente que todos tenemos en la heladera y que le da una humedad increíble. Tomá nota de este paso a paso para renovar tus meriendas.
Cómo hacer chipá versión saludable: la receta de Gladys Olazar, de Cocineros Argentinos para disfrutar sin culpa(YouTube)
Ingredientes necesarios
Para preparar estos chipás nutritivos vas a necesitar:
Almidón de mandioca: 200 g (es la base para lograr esa textura elástica).
Queso semiduro: cantidad necesaria (tipo pategrás o similar, cortado chiquito).
Queso duro: un buen puñado
Yogur natural: 1 cucharada sopera (este es el reemplazo saludable de la manteca).
Proteína en polvo: 50 g (aproximadamente 3 cucharadas colmadas).
Paso a paso: Cómo hacer el chipá proteico de Gladys
Seguí estos consejos para que te salgan bien esponjosos y no se te pongan duros:
Mezcla de secos: En un bol, colocá el almidón de mandioca junto con la proteína en polvo, la sal y los quesos. Es fundamental mezclar bien los quesos desde el principio para que se distribuyan por toda la masa.
El toque de cremosidad: Agregá el huevo y la cucharada de yogur natural. El yogur aporta la materia grasa necesaria y una esponjosidad que evita que el chipá quede seco por dentro.
Unión de la masa: Incorporá la leche de a poco. No la tires toda de golpe; la idea es ir agregando humedad hasta que logres unir todos los ingredientes en un bollo tierno sin necesidad de amasar demasiado.
Armado: Formá bolitas del tamaño que prefieras. Un tip de Gladys: podés hacer una buena cantidad y congelarlos crudos para tener siempre listos en el freezer.
El secreto del horneado: Calentá el horno a 190°C (tiene que estar bien caliente, "a las chapas"). Si el horno está bajo, el almidón se deshidrata y el chipá queda duro como una piedra. Cocinalos por pocos minutos hasta que doren apenas.
Este chipá es la opción ideal para quienes buscan un snack con mejor perfil nutricional sin renunciar al placer de un buen queso derretido. Es liviano, elástico y, sobre todo, riquísimo.