Ni grasa ni manteca: el ingrediente que los cardiólogos recomiendan para cocinar todos los días
La mayoría la tiene en la alacena pero la usa mal: los cardiólogos explican por qué esta grasa debería estar en tu sartén todos los días.


Hay un ingrediente que la mayoría tiene en la alacena pero usa solo para aderezar ensaladas. Un error, según los cardiólogos: el aceite de oliva extra virgen —conocido como AOVE— es la grasa que los especialistas en salud cardiovascular recomiendan incorporar en reemplazo de la manteca, la grasa vacuna o los aceites vegetales refinados.

El cardiólogo Aurelio Rojas, reconocido por su trabajo de divulgación en redes sociales, lo resume sin rodeos: "Esto no es una moda: es prevención cardiovascular, cerebral e intestinal basada en evidencia."

Y los números respaldan esa afirmación: una investigación publicada en 2024 en el Journal of the American Medical Association, a partir del seguimiento de más de 90.000 adultos durante 28 años, encontró que quienes consumen aceite de oliva extra virgen a diario tienen un 28% menos de riesgo de desarrollar demencia.
El aceite de oliva extra virgen es rico en grasas monoinsaturadas, que tienen un efecto positivo sobre la salud del corazón: contribuye a reducir el colesterol LDL —el llamado "malo"— y a aumentar el HDL, conocido como "bueno". A eso se suman los polifenoles y antioxidantes naturales que contiene.

Según el cardiólogo Rojas, el AOVE también ayuda a cuidar el intestino y a reducir la inflamación. Investigaciones recientes de la Universidad de Jaén demostraron que su consumo produce cambios en la flora bacteriana intestinal asociados con la prevención del cáncer colorrectal.

La Fundación Española del Corazón recomienda el aceite de oliva como la grasa de primera elección, tanto para uso en crudo como para cocinar, destacando sus beneficios frente a otras alternativas como el aceite de girasol. La recomendación de consumo diario ronda las 2 a 3 cucharadas, aproximadamente 30 a 45 ml.
Una de las dudas más frecuentes es si el aceite de oliva resiste el calor de la cocción. La respuesta es sí, con matices. El AOVE es estable frente al calor (entre 180 y 210 °C) por su alto contenido de ácido oleico y sus antioxidantes. Saltear y hornear dentro de ese rango es seguro, aunque algunas moléculas sensibles se degradan con cocciones largas o a temperaturas muy altas.

Los especialistas recomiendan priorizar su uso en crudo —para aderezar ensaladas, acompañar verduras al vapor o terminar un pescado a la plancha— como la forma más eficaz de preservar sus propiedades. Pero también señalan que una cucharada diaria incorporada a la alimentación puede reducir de manera significativa el riesgo de enfermedades graves.
La clave está en la constancia, no en la cantidad: el cardiólogo Rojas recomienda una cucharadita diaria en crudo como la forma más efectiva de aprovechar sus compuestos bioactivos y proteger las arterias. El resto puede ir a la sartén.