Cuando hablamos de Semana Santa, hay aromas que definen la festividad, y el del anís mezclado con queso derretido es, sin dudas, el principal. La chipa de almidón no es solo un panificado; es un símbolo de identidad que, aunque se disfruta todo el año, cobra un significado especial en estos días.

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Su secreto reside en la nobleza de sus ingredientes: el almidón de mandioca y el queso Paraguay (o un buen queso fresco) se fusionan para crear esa masa elástica y sabrosa que conquista a todos.

Los ingredientes para una tanda generosa de chipa de almidón
Para compartir en familia durante este abril, vas a necesitar:
- 1 kg de almidón de mandioca
- 200 g de harina de maíz
- 350 g de manteca blanda (pomada)
- 500 g de queso Paraguay (o queso fresco desmenuzado)
- 100 cc de leche
- 1 cucharada de sal fina
- 1 cucharada de semillas de anís
- 4 huevos enteros y 2 yemas adicionales para dar color y textura.


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Guía paso a paso: el arte de amasar la chipa
La clave está en el orden de los factores para lograr que la masa sea maleable y no se endurezca:
- Sobre la mesada, formá un círculo con el almidón de mandioca y la harina de maíz.
- En el centro, colocá la manteca blanda, los huevos, las yemas y el queso bien desmenuzado.
- Empezá a integrar desde el centro hacia afuera.
- Estrujá las semillas de anís entre tus palmas para que liberen su aceite natural y sumalas a la masa.
- Disolvé la sal en la leche y agregala de a poco.
- Amasá enérgicamente hasta obtener una masa suave.
- Formá los clásicos "aritos" o los "loticuá" (forma de pancito alargado).
- Llevá a un horno muy caliente (300°C) durante 25 a 30 minutos. Este golpe de calor es vital para que la chipa se dore rápido por fuera y mantenga la humedad por dentro.

