Budín de facturas: la receta de Gladys Olazar, de Cocineros Argentinos, para transformar lo que sobró del domingo
Gladys Olazar muestra cómo convertir las facturas del día anterior en un postre húmedo y perfumado, sin complicaciones.


Un clásico de todos los lunes en los hogares argentinos: abrir la bolsa de las facturas que sobraron del fin de semana y encontrarlas duras o secas. Sin embargo, en la cocina nada se desperdicia y Gladys Olazar, la histórica integrante de Cocineros Argentinos, creó una receta para convertirlas en un postre de categoría internacional.

Se trata del budín de facturas, una reversión del clásico budín de pan pero con la carga extra de sabor, manteca y dulzura que solo nuestras facturas pueden aportar.
Bajo el lema "no se tira nada", Gladys propone darle una "esperanza" a las facturas viejas. Este plato no solo es una forma inteligente de combatir el desperdicio de alimentos, sino que, según la cocinera, el resultado final puede ser incluso superior a comer la factura recién salida de la panadería.

Para realizar esta receta en un molde de aproximadamente 26 centímetros, vas a necesitar los siguientes elementos:

La preparación comienza con la selección del recipiente. Gladys recomienda utilizar una fuente de horno con un poco de materia grasa para facilitar el desmolde posterior. A diferencia del budín de pan tradicional, aquí no se busca que la masa desaparezca por completo, sino que mantenga algo de su estructura original.
1. Preparación de la base: Debés cortar las facturas en trozos medianos y distribuirlas de manera uniforme en la fuente. Podés mezclar diferentes tipos de facturas; incluso Gladys menciona que las tortitas negras aportan un sabor único gracias a su azúcar negra.
2. La mezcla líquida: En un bol aparte, se baten los cuatro huevos. El azúcar es opcional, si las facturas tienen mucho dulce de leche o membrillo, la preparación podría quedar empalagosa. A esto se le suma la leche, la crema de leche, la esencia de vainilla y un toque generoso de canela. La ralladura de naranja es el componente clave para aportar frescura y cortar con la densidad de la masa.
3. Hidratación y ensamblado: Volcá la mezcla líquida sobre las facturas picadas. Es normal que algunas floten al principio, pero con el paso de los minutos se irán hidratando y absorbiendo los sabores.
4. Cocción estratégica: Llevá la fuente a un horno medio. No es estrictamente necesario cocinarlo a baño María; se puede hacer directo para lograr una resolución más práctica. El secreto para que no se queme por fuera es tapar la fuente con un poco de papel aluminio.
5. El agregado de las frutas: A mitad de la cocción, cuando la preparación comienza a coagular, podés añadir las frutas frescas como arándanos o trozos de durazno. Esto evita que las frutas se hundan en el fondo y permite que mantengan su forma y frescura.

Consejos para un postre de lujo
Para elevar este plato a un nivel profesional, Gladys sugiere servirlo mientras aún conserva algo de tibieza. El contraste entre el budín templado y una bocha de helado de crema americana es, en palabras de la cocinera, "una locura". También podés optar por la clásica combinación de dulce de leche y crema batida para un final bien argentino.

Este budín de facturas es la prueba de que en la cocina nacional, la creatividad y el aprovechamiento de los recursos pueden generar platos inolvidables. Ya sea para la merienda o como postre de una cena familiar, esta receta se perfila como un nuevo básico para tener siempre a mano.