Quién era Valentín Alcida, el joven de Córdoba acusado de matar a su novia en Rosario
El estudiante de 22 años asesinó a su pareja Sophia Civarelli en el departamento que compartían en Rosario.


El femicidio de Sophia Civarelli en Rosario generó conmoción y abrió interrogantes sobre el perfil de su agresor, Valentín Alcida, un joven cordobés de 22 años oriundo de la localidad de Los Surgentes.

Según la investigación judicial, el estudiante asesinó a su novia el jueves por la tarde en el departamento que ambos compartían y luego intentó encubrir el crimen haciendo pasar la muerte como un suicidio. Horas más tarde, tras llamar al 911, Alcida se arrojó desde un edificio y murió en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
En su cuenta de X, el femicida compartía contenidos con expresiones de misoginia, homofobia y discursos de odio dirigidos contra el feminismo. Entre los mensajes detectados por los investigadores había frases agresivas contra personas homosexuales y publicaciones que banalizaban la violencia de género.

Para los investigadores, ese historial digital permitió reconstruir una personalidad atravesada por la violencia y el desprecio hacia las mujeres, elementos que ahora forman parte del análisis del contexto del crimen.
El hecho ocurrió el jueves entre las 18 y las 20 en el departamento que la pareja compartía en la calle 3 de Febrero al 2400, en el barrio Lourdes de Rosario.
De acuerdo con el informe preliminar de la autopsia, Sophia Civarelli murió tras recibir una puñalada en el cuello. Después del ataque, Alcida permaneció varias horas en el lugar junto al cuerpo de la joven y alteró la escena del crimen.

Según reconstruyó la investigación, el agresor dejó una carta manuscrita en la que intentaba instalar la idea de que la joven se había quitado la vida y que él no había podido salvarla.
Recién durante la madrugada del viernes el joven se trasladó al domicilio de una amiga y llamó al 911 para denunciar el supuesto suicidio. Minutos después de realizar el llamado, se arrojó desde un octavo piso. Fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde finalmente murió.
En un primer momento, la causa había sido caratulada como “muerte dudosa”. Sin embargo, el avance de las pericias permitió establecer que se trató de un femicidio seguido de suicidio.

Los análisis del Instituto Médico Legal y la información extraída de los teléfonos celulares fueron determinantes para descartar la hipótesis del suicidio o la intervención de terceros.

La fiscal Ranciari, titular de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva, confirmó que no existen indicios de que la víctima se hubiera autolesionado.