"Nos tiraron a los leones": Macarrón denunció persecución y "daño irreversible" a su familia
El viudo de Nora Dalmasso rompió el silencio y relató cómo el accionar de los fiscales destruyó su salud, su carrera médica y la juventud de sus hijos.


En el marco del desarrollo del juicio político, jury, contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, Marcelo Macarrón lanzó duras acusaciones sobre el proceso judicial que atraviesa su familia desde hace casi dos décadas.

El médico cirujano calificó la investigación como un "circo romano". A su vez, denunció que fueron "tirados a los leones" por los propios funcionarios, en lugar de recibir contención.

Con un tono marcado por la indignación, el viudo de Nora Dalmasso aseguró que existe una "persecución hacia la familia" desde hace 16 años, según declaró a La Voz en Vivo. Desde su óptica, los fiscales se ensañaron con su entorno ante la falta de líneas investigativas sólidas, lo que derivó en un impacto devastador para su círculo íntimo.
El viudo detalló las secuelas físicas y profesionales que le dejó el proceso judicial. "Me cagaron la carrera, la vida entera", sentenció el médico de 67 años, quien debió abandonar las cirugías al enfrentar problemas cardíacos que derivaron en la colocación de cuatro stents.
Además, Macarrón confesó haber atravesado un duro proceso de alcoholismo que lo mantuvo alejado de la medicina durante tres años. "Ellos no tienen magnitud del daño que produjeron", recriminó al referirse a los tres fiscales que hoy se encuentran en el banquillo de los acusados.
Uno de los puntos más sensibles de su declaración fue el daño psicológico a Facundo y Valentina Macarrón. El cirujano recordó con amargura la imputación de "matricidio" contra su hijo cuando este tenía solo 18 años, calificando a los responsables de esa decisión como "enfermos".

"Le cagaron su juventud a Facundo, y a Valentina también", lamentó Macarrón, subrayando que sus hijos crecieron bajo una presión mediática y judicial desmedida. En ese sentido, destacó que el reciente documental de Netflix ayudó a que la sociedad comenzara a ver "blanco sobre negro" su verdad.
Por su parte, la abogada defensora María Ángeles Mussolini hizo hincapié en las irregularidades técnicas de la causa original. La letrada cuestionó por qué los fiscales admitieron investigar a un sospechoso apodado "Bársola" (el parquetista) pero decidieron, deliberadamente, no realizarle una prueba de ADN.
“Reconocen haberlo investigado, pero fue una decisión prácticamente no tomarle el ADN”, explicó Mussolini, contrastando esto con el hecho de que se le realizaron pruebas genéticas incluso a un cura y a los propios familiares.

La querella espera que el Tribunal Superior de Justicia declare la culpabilidad de los fiscales para que el crimen de Nora no quede impune y se evite que "haya un asesino suelto en la ciudad". Se espera que el próximo lunes sea la última audiencia, con la posible presencia de los dos hijos del matrimonio.