La historia del alfajor de Córdoba que fue elegido como el mejor del mundo
Nacido en Traslasierra, quedó en el primer puesto del ranking mundial de TasteAtlas. Dónde comprarlo.


Un alfajor de Córdoba fue distinguido como el mejor del mundo en un ranking elaborado por la plataforma gastronómica internacional TasteAtlas. Se trata de uno de los productos de la reconocida firma El Nazareno.

El producto artesanal, creado en Traslasierra, alcanzó el primer puesto entre las 100 mejores “galletitas” del mundo, según la clasificación difundida por el sitio especializado en gastronomía internacional.
La distinción posiciona nuevamente al alfajor argentino como uno de los productos dulces más valorados a nivel global y destaca el trabajo de una empresa familiar nacida en las sierras de Córdoba.
El producto que obtuvo el reconocimiento internacional es el alfajor de chocolate tradicional de El Nazareno. Según el análisis de TasteAtlas, uno de los puntos más valorados fue el equilibrio entre sus ingredientes: un dulce de leche cremoso y una cobertura de chocolate con un leve amargor que contrasta con la dulzura del relleno.
La empresa mantiene un proceso artesanal de elaboración, basado en el uso de manteca en lugar de margarinas o grasas hidrogenadas, sin conservantes ni aditivos químicos. Este método implica un trabajo cuidadoso en cada pieza para preservar la textura y fragilidad características del alfajor serrano.

Juan Grisoni, uno de los socios de la firma, expresó su emoción a Vía Córdoba: “Queremos agradecer a TasteAtlas por este reconocimiento internacional. Es una señal de que el mundo empieza a mirar al alfajor argentino como un producto de excelencia”.
"También queremos aprovechar la oportunidad de agradecer a nuestros clientes por elegirnos, algunos ya desde el principio. Son la razón de nuestra existencia como empresa. También gracias a todo nuestro equipo de trabajo que la hace posible", agregó.
La marca tiene además una historia particular con el papa Francisco. Antes de llegar al Vaticano, Jorge Bergoglio conoció los alfajores de El Nazareno durante visitas a Cura Brochero, en Traslasierra.

Con el tiempo se convirtió en un consumidor habitual de la marca, aunque su variedad favorita no era la de chocolate tradicional, sino el alfajor de hojaldre con dulce de leche y coco. Este producto serrano se transformó en un regalo frecuente para el pontífice cuando argentinos viajan a Roma.
El origen de El Nazareno se remonta a 1982, cuando Leonardo José Grisoni y María Estela Gurriere se instalaron en Arroyo de los Patos, en el valle de Traslasierra.

La familia buscaba una vida más tranquila y comenzó a elaborar productos dulces de forma artesanal para subsistir. Con el tiempo, ese pequeño emprendimiento se transformó en una de las marcas más reconocidas de alfajores serranos, con 13 sucursales distribuidas en Córdoba y San Luis.
Actualmente la empresa continúa en manos de la familia Grisoni, que mantiene la filosofía original: elaborar cada producto como si fuera para consumo propio.