Cómo hacer scarpaccia: la tarta italiana que no lleva masa y está lista en minutos sin ensuciar de más
Ideal para resolver almuerzos, viandas o cenas, este plato popular es la prueba de que con pocos recursos se puede lograr un manjar de nivel internacional.
Cómo hacer scarpaccia: la tarta italiana que no lleva masa y está lista en minutos sin ensuciar de más(Canva)
La magia de la scarpaccia reside en su técnica. A diferencia de las tartas convencionales, aquí no hay una base de masa separada del relleno; los vegetales sueltan su propio jugo, el cual se mezcla con harina para formar una pasta ligera que los une. El resultado es una superficie bien dorada y un interior tierno que resalta el sabor del zucchini y la cebolla. Además de ser una opción económica y nutritiva, es sumamente versátil, permitiendo versiones integrales o con toques de queso para adaptar al paladar local.
Esta preparación es perfecta para quienes buscan optimizar tiempo en la cocina sin resignar calidad. Al cocinarse todo junto en una placa de horno, se ensucia poco y se obtiene una capa compacta y sabrosa que se puede disfrutar tanto tibia como a temperatura ambiente. Con el zucchinicomo estrella absoluta, la scarpaccia se posiciona como el "gol" de la temporada para aprovechar las verduras frescas de la huerta.
Tarta de zapallitos italiana con 4 ingredientes.(Canva)
Ingredientes para una fuente familiar
Para alimentar a 4 o 6 personas, solo necesitás estos elementos básicos:
La clave del éxito para que no quede gomosa es extraer la mayor cantidad de líquido posible del zapallito:
Corte y escurrido: Cortar los zucchinis en rodajas muy finas y la cebolla en juliana. Colocar todo en un colador, salar y dejar reposar durante dos horas con peso encima. ¡No tires el líquido que sueltan! Es la base de la masa.
Preparación de la mezcla: Precalentar el horno a 220 °C. En un bowl, mezclar la harina con el líquido de los vegetales, una cucharada de aceite, pimienta y el queso rallado.
Integración: Sumar los zucchinis y la cebolla a la mezcla y remover bien hasta que todo esté integrado.
Horneado: Volcar la preparación en una fuente (aprox. 35x25 cm) aceitada. Aplastar con las manos para que quede una capa de unos 2 cm de espesor. Añadir un chorrito de aceite extra por encima.
Punto justo: Hornear durante 40 minutos o hasta que la superficie esté bien dorada y crocante.