Ni nuez ni almendra: el fruto seco que más antioxidantes aporta, según estudios
Rico en luteína, grasas saludables y proteínas completas, se posiciona como uno de los alimentos con mayor densidad nutricional. Estudios recientes respaldan su impacto en la salud visual y cardiovascular.
Ni nuez ni almendra: el fruto seco que más antioxidantes aporta, según estudios.(Captura)
En el marco del Día Mundial del Pistacho, este fruto seco vuelve a captar la atención no solo por su sabor sino también por sus propiedades. El pistacho, cuyo nombre científico es Pistacia vera, se destaca entre los frutos secos por su combinación de antioxidantes, fibra, grasas saludables y micronutrientes esenciales.
En los últimos años, distintas investigaciones científicas analizaron su impacto en la salud humana. Los resultados muestran beneficios que van desde la protección ocular hasta mejoras en marcadores cardiovasculares y metabólicos.
No es de extrañar, entonces, que este fruto seco sea de los más buscados en internet. Así lo demuestra la plataforma Trends, de Google, la cual indica un aumento significativo en pesquisas respecto al pistacho en las últimas 24 horas, motivado por su día mundial.
Búsquedas de pistacho en Google.(Captura)
Antioxidantes que protegen la vista
El pistacho es particularmente rico en luteína y zeaxantina, carotenoides que se acumulan en la retina y ayudan a filtrar la luz azul. Este mecanismo es clave en la prevención de la degeneración macular asociada a la edad, una de las principales causas de pérdida de visión en adultos mayores.
Un ensayo clínico controlado realizado por investigadores de Tufts University y publicado en The Journal of Nutrition en 2024 observó que consumir alrededor de 60 gramos diarios de pistachos durante 12 semanas aumentó significativamente la densidad del pigmento macular en adultos de mediana edad y mayores. Este biomarcador se asocia con mayor protección ocular.
Beneficios para el corazón y el metabolismo
La evidencia también respalda efectos positivos sobre la salud cardiovascular. Ensayos clínicos demostraron que incorporar pistachos dentro de una alimentación equilibrada puede reducir el colesterol LDL y el LDL oxidado, ambos vinculados con el riesgo de enfermedad cardíaca.
El pistacho, un fruto seco con muchos beneficios.(Captura)
Parte de este efecto se atribuye a su perfil de grasas insaturadas y a su alto contenido antioxidante, que incrementa la capacidad antioxidante en sangre. Además, investigaciones publicadas en European Journal of Clinical Nutrition señalaron que consumir pistachos junto a comidas ricas en carbohidratos ayuda a moderar los picos de glucosa posteriores a la ingesta.
Otro punto distintivo es su aporte proteico. A diferencia de muchos frutos secos, el pistacho contiene todos los aminoácidos esenciales, lo que lo acerca al concepto de proteína vegetal completa. Esto lo convierte en una opción interesante para dietas basadas en plantas o para personas físicamente activas.
Más allá de los antioxidantes
Estudios preliminares sugieren que el consumo regular podría favorecer la saciedad y contribuir al control del peso, gracias a su combinación de fibra, proteínas y grasas saludables. También se investiga su posible impacto positivo sobre la microbiota intestinal.
Pese a sus beneficios, los especialistas recomiendan moderación. Al ser un alimento calóricamente denso, una porción diaria de aproximadamente 30 gramos resulta suficiente para aprovechar sus propiedades sin excederse en energía.
Así, el pistacho no es un alimento milagroso, pero sí un aliado respaldado por la ciencia que combina sabor y valor nutricional en un pequeño fruto verde.