La organización ambientalista Greenpeace - que pidió a Tierra del Fuego una ley que proteja al Canal de Beagle de la introducción de la industria del salmón - sostuvo que se afectará directamente a otros peces propios del Mar Argentino, como la merluza, una de las más consumidas en el país.

La presión pesquera sobre esta especie para producir alimento balanceado para los salmones y los escapes de salmones que suelen depredar otros ejemplares de la fauna marina, son los principales amenazas para la merluza.
¿Por qué decimos #NoALaSalmonicultura en el #MarPatagónico?
— Foro para la Conservación del Mar Patagónico (@FMarPatagonico) March 28, 2019
🐟Riesgos de #EspeciesInvasoras, 📸pérdida de la belleza escénica, 🌊alteración del ecosistema, 💸distribución inequitativa de la riqueza.@alexmunozw x @NG_PristineSeas y @FMarPatagonico, en el #SISI2019 pic.twitter.com/HfV80QRePk
Varias son las consecuencias medioambientales que ha tenido el desarrollo de la industria salmonera en Chile: enormes jaulas de salmones en el medio del mar que son propensas a fugas masivas de peces (con las implicancias que significa la introducción de especies exóticas al ambiente natural), abuso de antibióticos y otras sustancias químicas, acumulación de residuos sólidos y líquidos en el fondo marino y los desechos industriales que las empresas han dejado.
Estefanía González, coordinadora de océanos de Greenpeace Chile, visitó @CNNChile para conversar sobre los efectos medioambientales de la masiva fuga de 900.000 salmones repletos de antibióticos > https://t.co/euzoStHbxU
— Greenpeace Chile (@GreenpeaceCL) July 23, 2018
"Estamos evidenciando enormes intenciones de replicar en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo y popular por su atractivo turístico, el desastre ambiental que provocó la industria salmonera en Chile. Todavía el gobierno argentino está a tiempo de frenar este avance que provocará serios impactos en el Canal de Beagle y en las especies que habitan la zona y otras regiones del mar Argentino", sostuvo Estefanía González, coordinadora de la campaña de océanos de Greenpeace.

El salmón, conocido principalmente por el consumo de sushi, es cuestionado no sólo por las ONG ambientalistas, sino por comunidades científicas, chefs, y los vecinos de la Patagonia argentina y chilena.
Jaja! Cuando el buen periodismo demuestra la ignorancia con la que operan y abusan las empresas, en este caso la salmonicultura, destruyendo nuestra Patagonia. ¡No se lo pierda y difunda! Jajajaja @GreenpeaceArg @GreenpeaceCL @OceanaChile @AcueOficial @SalmonChileAG @alexmunozw pic.twitter.com/0e7LHOECmh
— Matías Asun (@matiasasun) March 31, 2019
"Con el salmón, no sólo estaremos pagando un elevado costo para consumirlo, sino que también pagaremos un alto precio ambiental por la destrucción de escenarios únicos del país, que se verán alterados directamente con enormes jaulas de salmones en el canal", agregó González.

