Rosalía confesó el insólito accidente que tuvo en pleno show y sorprendió a todos: "Tengo uno más corto que el otro..."
En una entrevista que se volvió viral, explicó el verdadero origen de una frase clave de su nuevo disco LUX.


Rosalía está en uno de esos momentos donde cada palabra que dice se transforma en clip, reflexión y debate en redes. Esta vez no fue por un look, un romance o un lanzamiento, sino por una anécdota insólita que mezcla escenario, error humano y filosofía de vida. La cantante contó que, literalmente, se cortó el pelo sin querer en pleno show y que ese episodio terminó convertido en letra.

La confesión apareció en una entrevista reciente que rápidamente circuló en TikTok, X e Instagram. “Me corté el pelo sin querer en el escenario. Cuando yo digo ‘perdí el pelo’ en la Ciudad de Cristal es porque me lo corté de verdad”, explicó la cantante entre risas, dejando en claro que no se trató de una metáfora poética inventada en el estudio.

Según relató Rosalía, durante esa gira usaba trenzas con extensiones, pero también con mechones reales. “Cada show yo cortaba las trenzas. Algunas eran extensiones, pero otras eran pelo mío. Me equivoqué y me corté mi pelo de verdad”, confesó. El resultado fue tan concreto como visible: “Tengo uno más corto que el otro, me lo corté de verdad”.

La anécdota conecta directamente con una de las frases más comentadas de Reliquia, una de las canciones de su nuevo disco LUX, donde canta: “En la ciudad de cristal fue que me trasquilé”. Lejos de hablar de una transformación estética planificada, Rosalía explicó que se refiere a ese error mínimo que terminó enseñándole algo más grande.
Rosalía confesó el insólito accidente que tuvo en pleno show y sorprendió a todos: "Tengo uno más corto que el otro..." pic.twitter.com/YGP5iQMK9X
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) March 30, 2026
“Un día menos de peluquería”, dijo con humor, antes de ponerse más reflexiva. “A veces pierdo otras cosas, y eso es la vida. Uno solo puede dejar que las cosas pasen”. Para la artista, el episodio se convirtió en una especie de recordatorio personal: cuando uno está más feliz y libre, también está más abierto a que lo inesperado suceda.

Las redes no tardaron en reaccionar. Algunos fans destacaron el simbolismo del relato, otros remarcaron cómo cambió su manera de expresarse y varios aseguraron que “los verdaderos fans ya sabían” que esa frase hablaba de algo literal. Incluso hubo quienes ubicaron el momento exacto del show y confirmaron que ocurrió en A Coruña.

Más allá del detalle capilar, lo que volvió a conectar con el público fue la forma en que Rosalía transforma un error en relato artístico. Sin dramatizarlo ni esconderlo, lo integra a su obra y lo resignifica. En tiempos donde todo parece hipercontrolado, la cantante volvió a demostrar que también hay belleza en perder el control, aunque sea tijera en mano y arriba de un escenario.