Revelaron las insólitas exigencias de Emilia Mernes para sus shows y estalló la polémica: "Subida al pony"
En medio del linchamiento digital, Ángel de Brito sacó a la luz los pedidos de la cantante para un show en Uruguay. Desde botellas de whisky importado hasta un operativo de seguridad especial.
Revelaron las insólitas exigencias de Emilia Mernes para sus shows y estalló la polémica: "Subida al pony"(web)
El fin de semana largo no le dio tregua a Emilia Mernes. Mientras en las redes sociales la "defenestración" es moneda corriente tras sus cruces con Tini Stoessel y María Becerra, una nueva polémica se sumó al historial. En el programa Ángel Responde (Bondi), se dieron a conocer las exigencias que la entrerriana impuso para sus presentaciones en Uruguay, reveladas por un productor local que trabajó codo a codo con su equipo.
"Cambia un poco el rider porque estaba un poco más exigente todavía", relató el entrevistado, detallando que Emilia pidió 40 toallas negras (20 chicas y 20 medianas) y un catering digno de una diva: frutillas bañadas en chocolate y tres botellas de whisky Johnnie Walker Etiqueta Negra. "Ese tipo de cosas son mínimas frente a los pedidos", aseguró el productor, dejando entrever que el clima de trabajo no era el más relajado.
El productor que reveló las exigencias de Emilia.(Captura)
El operativo seguridad falso que montaron para Emilia Mernes en Uruguay
Uno de los momentos más bizarros del relato fue cuando Emilia exigió tener cuatro guardias de seguridad fijos en la puerta de su hotel. Ante la imposibilidad de conseguir personal de seguridad privada de un momento a otro, el productor tuvo que improvisar una solución insólita junto al conserje del establecimiento.
"Llamo al del hotel y le digo: 'Maestro, ayudame con esto'. El conserje y los del hotel se pusieron todos traje e hicieron de seguridad en la puerta. Ella quedó conforme", confesó el uruguayo, revelando que el despliegue que dejó satisfecha a la artista fue, en realidad, un simulacro organizado por los empleados del hotel para cumplir con su exigencia.
Como era de esperarse, el fandom de Emilia salió al cruce en X (ex Twitter), asegurando que 40 toallas para un equipo de 20 personas es "lo más normal del mundo" y que los pedidos de comida son estándar para cualquier artista de su calibre. "Ya no saben qué inventar, la guita que debe estar poniendo la madre de Tini para ensuciarla es increíble", disparó una fanática, sugiriendo que hay una mano negra detrás de estas filtraciones.
Los comentarios en redes sociales.(Captura)
Sin embargo, para otros usuarios, estos detalles solo confirman la imagen de una Emiliaalejada de la humildad de sus inicios. "Está re subida al pony, se hace la humilde y el propio equipo se le está poniendo en contra", sentenció un detractor. Entre acusaciones de "sobres" y campañas de prensa, la imagen de la "Original" sigue bajo fuego cruzado en el momento más crítico de su carrera mediática.