Madonna denunció que sufrió un robo histórico y ofrece una importante recompensa: "Mis archivos personales..."
La Reina del Pop vivió un momento agridulce en Coachella y reveló que fue víctima de un robo. El desesperado pedido de ayuda.


La esperada reaparición de Madonna en Coachella durante el show de Sabrina Carpenter fue, sin duda, uno de los hitos más comentados del festival en California. Sin embargo, la alegría duró poco: pocas horas después de bajar del escenario, la cantante denunció la desaparición del vestuario vintage que había lucido durante su performance.

Para este evento especial, Madonna había decidido bucear en su propio archivo personal para recuperar el estilismo original de hace 20 años, cuando presentó su exitoso álbum Confessions on a Dance Floor. “Estoy muy emocionada de estar aquí con las mismas botas, el mismo corsé y la misma chaqueta de Gucci que llevé entonces. Se cierra un círculo muy emocionante para mí”, había declarado ante el público antes de cantar clásicos como “Vogue” y “Like A Prayer”.

El valor de las prendas perdidas trasciende lo económico. A través de sus redes sociales, donde cuenta con más de 20 millones de seguidores, la artista expresó su angustia: “Mi vestuario, que saqué de mis archivos personales: chaqueta, corsé, vestido y todas las demás prendas. No es solo ropa, es parte de mi historia”.

La denuncia no se limitó solo al conjunto que lució en el show. Madonna advirtió que otros artículos históricos de la misma época también fueron sustraídos. Ante esto, la cantante decidió ofrecer una recompensa a quien pueda brindar información que permita recuperar estas piezas clave de su trayectoria artística.


“Espero y rezo para que algún alma caritativa encuentre estas prendas y se comunique con mi equipo”, escribió la intérprete en sus historias de Instagram, adjuntando un correo electrónico específico para recibir datos sobre el paradero de sus pertenencias. Entre los objetos buscados, destacó el corsé morado que usó sobre el escenario y otro conjunto en color rosa.

Este episodio empañó lo que debía ser una celebración absoluta. Madonna aprovechó su paso por Coachella para anunciar la llegada de Confessions II, la continuación de su disco de 2005, prevista para el 3 de julio, y presentó por sorpresa su nuevo sencillo “I Feel So Free”. Pese a la emoción por su regreso a las pistas de baile, hoy su prioridad es recuperar los fragmentos de su legado que le fueron arrebatados en medio del festival.