Euphoria 3: qué personaje muere en el último episodio y el ¿final? de la serie explicado
El desenlace de la tercera temporada cerró el círculo con venganzas, traiciones y un destino solitario para el resto de los personajes de la serie de HBO.


Si algo nos enseñó Euphoria desde aquel lejano 2019, es que en el universo de Sam Levinson los finales felices son una excepción a la regla. La noche del 31 de mayo, la pantalla de HBO Max se encendió para emitir el capítulo final de la tercera temporada, titulado "En Dios Confiamos", y el resultado fue un impacto emocional que todavía sigue retumbando en las redes sociales.

La apuesta fue alta y el cierre no decepcionó. Tras un salto temporal de cinco años, la serie nos dejó de lado los pasillos de East Highland para sumergirnos en un thriller adulto donde la supervivencia fue la única prioridad.

El episodio final terminó de atar los cabos sueltos de una temporada que se sintió como una larga persecución. Rue (Zendaya), quien durante estos capítulos cargó con el peso de una deuda impagable con la mafia, tuvo finalmente su momento de quiebre. En una de las secuencias más comentadas del cierre, la joven logró una redención agridulce: aunque terminó saldando sus cuentas, el costo fue un aislamiento espiritual que la dejó más sola que nunca.

Por el lado de Nate y Cassie (Jacob Elordi y Sydney Sweeney), el destino fue tan crudo como se esperaba. La espiral de violencia en la que cayó Nate terminó en una resolución brutal tras su cautiverio, dejando a Cassie frente al espejo de una vida que se deshizo entre sus dedos. La ruptura fue definitiva, enterrando para siempre el sueño de estabilidad suburbana que la pareja nunca pudo sostener.
Maddy (Alexa Demie), por su parte, nos regaló el giro más inesperado. Su pacto de alto riesgo con Alamo no terminó como ella esperaba, obligándola a tomar una decisión límite que cerró su arco narrativo con un nivel de tensión que pocos dramas logran. Mientras tanto, el aislamiento de Jules (Hunter Schafer) en su escuela de arte terminó de confirmar que, para el grupo original, el vínculo que los unía ya no existe más.
La caída de Rue fue orquestada desde las sombras por Alamo (Adewale Akinnuoye-Agbaje). Tras enterarse por Maddy (Alexa Demie) que Rue estaba colaborando con la DEA, Alamo montó una maniobra maestra. Utilizó a la joven para engañar a Laurie y a las autoridades, desviando cargamentos y limpiando sus propios negocios. Rue, sin saberlo, se convirtió en la pieza central de un juego que no podía ganar.
Alamo, como "premio" por el trabajo realizado, le entregó a Rue dinero y un frasco de supuestos analgésicos. Pero fue una trampa mortal: el contenido era fentanilo. Rue, buscando una paz que nunca llegó, consumió el frasco completo en la casa de Ali (Colman Domingo). En sus últimos momentos, la serie nos regaló un cierre poético con una alucinación donde Rue pudo despedirse, finalmente, de Fez (Angus Cloud) y de su madre, antes de morir de una sobredosis.
La muerte de Rue fue el motor de la catarsis final. Cuando Ali descubrió que su protegida había fallecido por fentanilo y no por calmantes comunes, decidió tomar la justicia por mano propia. Llegó al club nocturno dispuesto a todo.

Tras eliminar a un sicario, se enfrentó a Alamo en un duelo al estilo western que venía gestándose desde hacía capítulos. Pero Alamo fue víctima de su propia traición: Bishop (Darrell Britt-Gibson), su mano derecha, le había tendido una trampa entregándole un arma sin balas. Ali no tuvo piedad y terminó con la vida de Alamo con tres disparos precisos. Meses después, Ali visitó la casa de campo donde todo comenzó, donde una aparición final de Rue nos dio un último adiós, sentada en la mesa del inicio de temporada.
Por otro lado, Maddy logró salir indemne de su deuda con Alamo, cerrando un acuerdo inesperado con Bishop y Kitty. Salió del strip club libre y con la mira puesta en continuar su negocio de contenidos para adultos junto a Cassie (Sydney Sweeney).

Cassie, en tanto, tuvo un cierre melancólico. En una charla desgarradora con Lexi (Maude Apatow), ambas intentaron procesar la muerte de Rue. Lexi confesó que no podía llenar el vacío que dejó su amiga, un sentimiento que resonó con la muerte de su padre. Aunque Cassie confirmó que seguirán adelante con su negocio de contenidos, la casa donde vivía con Nate (Jacob Elordi) quedó vacía, simbolizando el final absoluto de su relación y la soledad en la que terminó sumergida tras el caos de los últimos años.
El último plano de la serie dejó claro que, aunque el negocio continúa, el grupo que conocimos en la secundaria de East Highland ya no existe. Las cicatrices quedaron abiertas, y el vacío de Rue se siente en cada rincón de lo que alguna vez fue su historia.
Aunque HBO no se ha pronunciado oficialmente sobre una cuarta temporada, el clima que dejó el episodio de anoche huele a despedida. La serie no solo cerró las tramas de sus personajes, sino que dejó claro que la adolescencia —y con ella, la serie misma— se terminó.
El crecimiento actoral de Zendaya, Sydney Sweeney y Jacob Elordi durante estos años fue el motor que mantuvo a flote la historia, pero también el motivo por el cual un cierre parece lo más lógico. La madurez que demostraron anoche, lejos de los brillos y la inocencia de las primeras temporadas, confirmó que estos personajes ya no pueden seguir habitando el mismo mapa emocional.
Si el objetivo de Levinson era mostrar las cicatrices que deja el crecimiento, anoche cumplió con creces. Euphoria se despidió dejando a sus fans con más preguntas que respuestas, pero con la certeza de que fuimos testigos de uno de los fenómenos televisivos más potentes de la última década.