Quién es D4vd, el cantante acusado del homicidio de Celeste Rivas, una adolescente de 14 años
Una joven promesa estadounidense que estaba confirmado para el Lollapalooza Argentina se encuentra arrestado bajo la acusación de asesinato.


La investigación sobre el cantante D4vd dio un giro macabro hace pocos días. Tras meses de búsqueda, el cuerpo de la menor, Celeste Rivas Hernández, fue hallado en el vehículo personal del cantante. El hallazgo ocurrió más de un año después de que la familia perdiera su rastro en mayo de 2024.

El vínculo entre ambos era oculto, pero estrecho. La madre de la víctima pudo confirmar ante las autoridades que su hija llevaba tatuado el nombre del artista en el cuello. Ambos compartían tatuajes, lo que evidenciaba una relación que el entorno del músico intentó ocultar mientras su fama crecía.

La justicia determinó que el músico decidió terminar con la vida de Celeste solo dos días antes del lanzamiento de su álbum debut. Según el fiscal a cargo, el artista la asesinó para evitar que ella cumpliera su amenaza de exponer públicamente que tuvieron relaciones sexuales cuando ella aún era menor de edad.
El impacto del caso es total. La carátula contra el músico es devastadora: homicidio en primer grado, actos lascivos y una reciente acusación por el asesinato de un testigo clave que intentó intervenir en los hechos para proteger a la víctima.

Mientras las pruebas se acumulan, el entorno del músico intenta explicar cómo pudo ocultar un crimen de tal magnitud. David llenaba estadios y acumulaba millones de escuchas mientras el cuerpo de la joven permanecía escondido en su auto.

Con el nombre del artista borrado de las plataformas y su legado destruido por la evidencia, la fiscalía ha solicitado formalmente la pena de muerte. El proceso judicial continuará en los próximos días, mientras la sociedad sigue impactada por la frialdad con la que una de las figuras con más proyección del pop terminó siendo el responsable de un homicidio.
La policía sigue trabajando en los detalles finales. La descomposición del cuerpo, hallado meses después, complicó inicialmente las tareas de identificación y la determinación de la causa exacta de muerte. La familia de Celeste clama por justicia tras meses de incertidumbre, esperando que el peso de la ley caiga sobre el artista que, bajo la fachada de un ídolo, cometió actos que lo posicionan como un criminal.

Este caso no solo marca el fin de la carrera de David, sino que abre un debate necesario sobre los peligros que se esconden tras las figuras de éxito cuando no existen controles sobre sus conductas privadas y el abuso de poder que ejercen sobre sus seguidores más vulnerables.