Ante las dificultades que atraviesa el PAMI, la Provincia salió a ratificar que el sistema público seguirá recibiendo a jubilados y a personas con discapacidad que no encuentren respuesta en sus prestadores habituales. El planteo se conoció en medio del paro de 72 horas iniciado por médicos de cabecera de la obra social nacional, una medida que también impacta en Tucumán.
Desde el Ejecutivo provincial sostuvieron que la red sanitaria local mantendrá la atención pese a la deuda que, según se informó, el PAMI arrastra con la Provincia y que supera los 50 mil millones de pesos: “Jamás vamos a dejar a un abuelo sin atender porque la Nación no nos paga”, remarcaron durante la conferencia.
La administración provincial también vinculó la tensión del sistema con los atrasos financieros que afectan a farmacias e instituciones de bien público. En ese marco, se recordó la asistencia brindada al Cottolengo Don Orione, donde residen adultos mayores y personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud Pública profundizó medidas para sostener la capacidad de respuesta hospitalaria. Entre ellas, se dispusieron turnos dobles en quirófanos para acelerar cirugías y achicar listas de espera, en un contexto en el que cada vez más pacientes migran del sector privado al público.
Desde la Provincia remarcaron además que el sistema sanitario tucumano viene sosteniendo su funcionamiento con incorporación de tecnología, profesionalización del personal y provisión de insumos, con la intención de amortiguar el impacto de una crisis que tiene origen fuera del ámbito provincial.