Salud trabaja casa por casa en La Madrid para reducir riesgos sanitarios
El operativo incluyó rociado espacial en casi toda la ciudad y tareas intradomiciliarias en zonas de difícil acceso.


En La Madrid, la emergencia ya no pasa solo por sacar el agua o limpiar el barro. Ahora también hay otra preocupación: evitar que, después de la inundación, aparezcan nuevos riesgos sanitarios. Por eso, equipos de la Dirección General de Salud Ambiental y de la Brigada de Control de Vectores comenzaron a trabajar en distintos puntos de la ciudad para acompañar el regreso paulatino de las familias a sus hogares.
El director general de Salud Ambiental, Leandro Medina Barrionuevo, explicó que el operativo forma parte del dispositivo sanitario que sigue activo en la zona: “Nos encontramos trabajando junto al personal de la Brigada de Control de Vectores en la localidad de La Madrid, sumando esfuerzos en el operativo que acompaña el regreso a sus hogares de la población afectada por las inundaciones”.
Las tareas apuntan, sobre todo, a reducir la presencia de insectos que pueden transmitir enfermedades en un contexto especialmente sensible, después de varios días con agua acumulada. Según detalló Medina Barrionuevo, se avanzó con “acciones de control químico mediante rociado espacial, con el que logramos abarcar casi la totalidad de la ciudad. Además, efectuamos rociado intradomiciliario en aquellos sectores donde los vehículos no pudieron ingresar, por lo que el trabajo se desarrolló casa por casa”.

El operativo no quedó limitado a las viviendas. También alcanzó al principal efector de salud de la zona: “Teniendo en cuenta que el Hospital de La Madrid ya está retomando su funcionamiento, realizamos fumigación en el establecimiento con el objetivo de generar entornos sanitariamente seguros para los próximos días”, señaló el funcionario. La reactivación del hospital fue informada oficialmente el 15 de marzo, luego de restablecerse la energía y mejorar las condiciones de acceso.
La escena en La Madrid muestra así una nueva fase de la recuperación: menos centrada en la urgencia del rescate y más enfocada en que las familias puedan volver a sus casas con condiciones mínimas de seguridad. En ese proceso, la fumigación, el control de vectores y el saneamiento ambiental pasan a ser una parte silenciosa, pero clave, de la vuelta a la normalidad.