Polémica entre un concejal y un funcionario municipal
La discusión surgió a partir de una nota de la Secretaría General municipal sobre el uso de canales oficiales para procesar pedidos ciudadanos.


Una diferencia institucional quedó planteada entre el concejal Juan Carlos Ale y el secretario general de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Rodrigo Andrés Gómez Tortosa, por el modo en que deben canalizarse los reclamos vecinales vinculados a servicios urbanos.
El cruce surgió a partir de una nota enviada desde la Secretaría General municipal, en respuesta a actuaciones vinculadas con pedidos elevados por el concejal sobre reparación de alumbrado y otros reclamos barriales. En esa comunicación, el municipio sostuvo que las solicitudes deben ingresarse por canales oficiales como la App Municipal y la línea de WhatsApp, para garantizar trazabilidad, orden administrativo y activación de las áreas operativas correspondientes.
Desde la Municipalidad se advirtió que la creación de canales paralelos podría generar superposición de tareas, demoras y confusión en la ciudadanía. También se remarcó que la respuesta operativa a los servicios corresponde al Departamento Ejecutivo, en el marco de sus competencias administrativas. La nota señaló además que parte de la información remitida por el concejal se encontraba en proceso de intervención por parte de la SAT, según la documentación adjunta al expediente.
La respuesta del concejal
Ante esa presentación, Ale elevó una respuesta formal al Honorable Concejo Deliberante, dirigida a ser remitida a Gómez Tortosa, en la que defendió la facultad de los concejales para recibir inquietudes vecinales y trasladarlas institucionalmente al Ejecutivo.
El edil sostuvo que sus presentaciones no constituyen órdenes de ejecución ni disposiciones obligatorias para la administración municipal, sino comunicaciones formales destinadas a poner en conocimiento situaciones planteadas por vecinos. También diferenció entre “gestionar soluciones” y “ejecutar administrativamente”, al afirmar que elevar pedidos por bacheo, alumbrado, limpieza, desmalezamiento o eliminación de basurales forma parte de la función representativa.
En su descargo, Ale planteó que las herramientas digitales no deben ser interpretadas como vías exclusivas de participación ciudadana ni como reemplazo de la representación política. Además, señaló que sus solicitudes buscan colaborar con la identificación de problemas en distintos barrios de San Miguel de Tucumán.
La controversia expone una discusión sobre los mecanismos de recepción y seguimiento de reclamos vecinales: mientras el municipio prioriza canales centralizados para ordenar la gestión, el concejal reivindica el rol institucional del cuerpo deliberativo como vía de representación y comunicación entre la ciudadanía y el Departamento Ejecutivo.