Una luz naranja tiñó la Casa de Gobierno por la Esclerosis múltiple
Tucumán se sumó a una campaña internacional que busca derribar mitos, reducir estigmas y fortalecer el acompañamiento a quienes conviven con esta enfermedad.


La fachada de la Casa de Gobierno se tiñó de naranja este viernes, en adhesión al Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, que tiene su cita cada 30 de mayo, una fecha destinada a poner en agenda una enfermedad neurológica crónica que aún convive con el desconocimiento, los diagnósticos tardíos y los síntomas muchas veces invisibles.
Con esta intervención lumínica, el Gobierno de Tucumán se sumó a una campaña internacional que utiliza el color naranja como símbolo de concientización y apoyo a quienes atraviesan esta condición. La acción buscó no solo visibilizar la enfermedad, sino también reforzar la importancia del acceso a información clara, controles oportunos y acompañamiento integral.
La esclerosis múltiple afecta a más de 1,8 millones de personas en el mundo. Se trata de una patología crónica e impredecible en la que el sistema inmunológico daña la mielina, una estructura clave para la transmisión de los impulsos nerviosos. Esa alteración impacta en la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, y suele diagnosticarse con mayor frecuencia en adultos jóvenes, especialmente en mujeres.
Entre los síntomas más habituales aparecen la fatiga persistente, las alteraciones visuales y las dificultades cognitivas. Sin embargo, una de las mayores complejidades de la enfermedad está vinculada a que muchas manifestaciones no son visibles a simple vista, lo que puede demorar el reconocimiento del cuadro y el inicio de los tratamientos adecuados.
En los últimos años, los avances científicos permitieron mejorar las alternativas terapéuticas y contar con tratamientos modificadores capaces de ayudar a frenar la progresión del daño neurológico. Aun así, especialistas y organizaciones de pacientes remarcan que la información, la detección temprana y el acompañamiento social siguen siendo herramientas centrales para reducir estigmas y fortalecer la inclusión.
La iluminación de edificios y monumentos en color naranja se consolidó en distintos países como una de las acciones más visibles de esta campaña. En Tucumán, el gesto tuvo como eje transmitir un mensaje de cercanía hacia pacientes, familias y cuidadores, y promover una mirada más empática sobre una enfermedad que impacta de manera profunda en la vida cotidiana de quienes la padecen.