Luciano Nieva: el perfil de una violenta obsesión
El sujeto fue detenido luego de que se viralizara un video en el que aparece atacando la camioneta de su expareja de la adolescencia.


Luciano Nieva fue detenido en Concepción luego de ser viralizado el video donde se lo ve atacando y amenazando a su exnovia de la adolescencia, Micaela Calderón, en un episodio que generó el repudio social y la acción judicial.
La víctima contó que mantuvo una relación con el acusado durante su adolescencia, y fue enfática al señalar que el vínculo terminó hace años, pero que el hostigamiento habría continuado con el tiempo, volviéndose insostenible.
El hecho que tomó estado público ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando Calderón salía de la casa de una amiga. Según denunció, Nieva la interceptó, intentó obligarla a hablar y luego se subió al capó de la camioneta en la que ella se encontraba junto a otras mujeres, quienes buscaban desesperadamente evadir la violencia desatada por el acusado.
En las imágenes se lo ve desencajado, golpeando el parabrisas mientras gritaba: “Sos mía o de nadie”. Dentro del vehículo, las ocupantes pedían ayuda y trataban de contactar a las fuerzas policiales.
De acuerdo con la denuncia y lo publicado en medios locales, el acusado ya tenía una medida de restricción perimetral vigente, que habría incumplido en reiteradas oportunidades. La víctima sostuvo que el hombre la seguía y utilizaba perfiles falsos o distintos números telefónicos para contactarla pese a los bloqueos.
El abogado de Calderón, Juan Pablo Molinuevo, afirmó que el acusado “conocía todos sus movimientos, sus horarios y los lugares que frecuentaba”, como espacios familiares o de estudios, situación que llevó a la mujer a realizar denuncias judiciales contra Nieva.
La difusión del video aceleró el avance de la causa y motivó un operativo policial en el sur tucumano. Finalmente, efectivos lograron detener a Nieva en Concepción. El comisario Marcos Barros confirmó que el violento sujeto quedó arrestado por disposición judicial. Según trascendió, el acusado usaría el auto paterno para trabajar de taxista de manera informal y ocasional.
Lo dijo Calderón, al describir el temor que atravesaba tanto ella como su entorno. Sobre el ataque filmado, afirmó: “Temimos por nuestras vidas. Fue un milagro que el parabrisas no se rompiera por la violencia con que golpeaba”. En tanto, continúa la investigación que dejará en evidencia las intenciones de Nieva y definirá los pasos a seguir en su situación procesal.