El gobernador Osvaldo Jaldo se pronunció sobre el episodio ocurrido en la escuela secundaria El Salvador, en la zona sur de San Miguel de Tucumán, donde autoridades del establecimiento y personal policial secuestraron un arma de fuego que había sido ingresada por un alumno en su mochila. El mandatario definió el hecho como grave y lamentable, aunque remarcó que la rápida reacción institucional evitó una situación de mayor riesgo para la comunidad educativa.
“Es un hecho realmente lamentable, que nos sorprendió a todos y a todas, y, felizmente, el personal de la escuela dio aviso inmediatamente a la policía y hemos podido neutralizar cualquier hecho mayor que pueda dañar a los chicos de ese establecimiento”, sostuvo.
Prevención y seguimiento
Jaldo explicó que el Gobierno viene trabajando con equipos de psicólogos en las escuelas y señaló que el seguimiento no se limita a los estudiantes, sino que también alcanza a sus entornos familiares y a las condiciones en las que viven. En esa línea, vinculó lo ocurrido con situaciones que muchas veces se originan fuera del aula y que terminan impactando en la conducta de los adolescentes.
El gobernador también remarcó que la familia debe tener un papel más activo en el control y acompañamiento cotidiano de los chicos, especialmente antes de que salgan de sus casas rumbo a la escuela. Para el mandatario, allí hay una responsabilidad directa de los adultos.
El abordaje educativo y judicial
Por su parte, la ministra de Educación, Susana Montaldo, aclaró que el caso quedó bajo intervención de la Justicia y precisó que el alumno no llegó a exhibir el arma ni a amenazar a nadie dentro de la institución. Al mismo tiempo, señaló que desde el sistema educativo se buscará acompañarlo para que pueda continuar su trayectoria escolar, al tiempo que advirtió sobre un contexto social atravesado por distintos niveles de violencia, con fuerte incidencia de las redes sociales.
La funcionaria anticipó además que el Ministerio prepara charlas y un congreso provincial de educación en el que uno de los ejes será lo socioemocional, con participación de padres y docentes, para fortalecer un abordaje conjunto. También recordó que, aunque muchas escuelas cuentan con consigna policial, ese dispositivo no reemplaza el control que debe existir desde el hogar sobre lo que cada alumno lleva en su mochila.