Identidad, consumo y turismo: el contraste entre tucumanos y salteños
Bernardo R. Aragón comparó la situación económica de Tucumán, Salta y Santiago del Estero desde su experiencia empresarial.


Al comparar la situación de Tucumán y Salta, el empresario Bernardo R. Aragón sostuvo que ambas provincias atraviesan realidades distintas. Aunque la crisis comercial impacta en todo el país, consideró que Tucumán conserva una base económica propia más fuerte, mientras que Salta depende en mayor medida del turismo, hoy afectado por el contexto cambiario y la retracción del consumo.
—¿Cuántas empresas tenés en Tucumán?
—“En Tucumán tenemos nueve locales. En Córdoba tenemos dos. Y en Salta tenemos seis”. Desde esa experiencia, el empresario evaluó que Tucumán se encuentra mejor que Salta, donde observa una crisis más marcada.
—“Son realidades diferentes. La verdad que Tucumán lo veo mejor que Salta. Salta hoy lo veo con una crisis muy grande”.
Aragón explicó que, aunque Salta aparece entre las provincias con potencial por el litio y otros recursos, ese movimiento todavía no se percibe en la economía diaria: “Todavía no pasó que el empleado que se fue de FATE se convirtió en un empleado de litio en Salta. Todavía no se percibe en Salta, en la calle en lo general, que la economía haya bajado”. Según señaló, hay presencia de trabajadores vinculados a proyectos mineros, pero todavía no se observa un impacto masivo en el empleo o el consumo.
—“Nosotros tenemos algún departamento en un edificio que está tomado básicamente por los chinos que están trabajando en Salta, pero estamos hablando de 40, 50 chinos. ¿Y cuánta gente está trabajando realmente en la minería? ¿500, 800 personas? Después lo que hay son proyectos. Proyectos que todavía no empiezan a explotarse”.
Para el empresario, esa distancia entre potencial y realidad explica parte de la situación salteña. También remarcó que el turismo, principal motor económico de la provincia, se vio afectado por un dólar barato que desalienta el turismo interno.
—“Con el dólar como está barato, el turismo de Salta se ha visto totalmente disminuido. Y esa falta de turismo hace que la economía salteña esté muy congelada. Entonces se nota mucho más la recesión en Salta que en Tucumán”.
Al diferenciar ambas provincias, Aragón remarcó que Tucumán tiene una dinámica económica más autónoma: “Salta depende más del turismo que Tucumán. Tucumán tiene un mercado propio. Siempre Tucumán fue la capital del NOA. Tucumán tiene una actividad económica propia de por sí”.
En cambio, explicó que Salta históricamente pudo competir y crecer a partir de su desarrollo turístico. Cuando esa actividad se retrae, el impacto se siente con más fuerza. Para graficarlo, recordó la etapa del COVID. Dijo que en Tucumán seguía existiendo movimiento gastronómico, aun con distanciamiento, mientras que en Salta los corredores típicos estaban cerrados.
—“En Tucumán el movimiento, la Perón, seguía existiendo con distanciamiento, pero seguía existiendo. Había un consumo natural del tucumano. El salteño consume menos y depende mucho más del turismo”.
Al analizar la comparación habitual entre provincias del norte, Aragón sostuvo que, “Si lo ves desde el punto de vista turístico, siempre va a estar mejor Salta. Tiene mayor cantidad de camas. Tiene mayor cantidad de explotación del desarrollo turístico que lo que tiene Tucumán”.
También destacó el crecimiento de Santiago del Estero durante los últimos años, especialmente en infraestructura, accesos, autopistas, costanera, estadio, autódromo y centro de convenciones. Sin embargo, remarcó que eso no modifica el lugar económico de Tucumán en la región: “No hay ninguna duda que Tucumán sigue siendo la cabecera económica del norte. Eso no se desplazó”.
También sostuvo que Tucumán conserva el mayor movimiento comercial de la región y que buena parte del empresariado tucumano extendió sus actividades hacia Salta y Santiago del Estero.
“Casi todos los empresarios tucumanos han extendido la frontera y tienen actividad o en Santiago del Estero o en Salta”. Incluso señaló que en el sur salteño hay una fuerte presencia de capitales tucumanos: “Todo el sur de Salta está explotado casi todo por tucumanos”.
Sobre la forma en que cada provincia se percibe a sí misma, Aragón planteó una diferencia cultural. Consideró que el salteño tiene un orgullo identitario más visible, mientras que el tucumano suele ser más crítico con su propia provincia: “Yo creo que en algún momento dado el tucumano no tiene tanto orgullo de ser tucumano. El salteño tiene mucho más orgullo de su identidad. El salteño se viste de gaucho y está contento caminando de gaucho por la calle y está contento cuando desfila. Y el tucumano a veces hasta reniega de sus orígenes”.
El empresario vinculó esa diferencia con la historia regional. Señaló que Tucumán, por haber sido epicentro del norte, recibió población de distintos orígenes y construyó una identidad más cosmopolita: “Tucumán ha de haber sido siempre epicentro del norte. Acá ha venido gente de muchos lugares. Siempre hemos sido más cosmopolita. En cambio, Salta y Jujuy en particular se han mantenido mucho más con su propia gente. Y eso le ha mantenido mucho más la identidad”.