Exitosa cirugía cardiovascular a un prematuro en la Maternidad
Un bebé de 28 semanas y 14 días de vida fue operado por ductus arterioso permeable, con intervención del equipo itinerante del Hospital de Niños.


Una cirugía cardiovascular de alta complejidad se realizó en el Instituto de Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes a un bebé prematuro de 28 semanas de gestación y 14 días de vida. El procedimiento —el cierre quirúrgico de un ductus arterioso permeable— se resolvió en la propia maternidad, con un quirófano contiguo a Neonatología, gracias al trabajo articulado con el equipo itinerante de cirugía cardiovascular del Hospital de Niños, evitando así una derivación.
El caso requirió una intervención especializada en un recién nacido de un kilo de peso, que presentaba ductus, una comunicación anómala entre la arteria aorta y la arteria pulmonar. Según explicó el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruíz, la cirugía se concretó en un quirófano ubicado junto al área de cuidados neonatales, con participación de cirujanos e instrumentistas del Hospital de Niños y con coordinación permanente con el equipo local.
La cirujana cardiovascular, doctora Magdalena Reyes, detalló el cuadro que se aborda con frecuencia en prematuros: “Hay una afección muy frecuente en los neonatos que se llama ductus arterioso permeable, que es un vaso que todos los bebés tienen durante la gestación y que al nacer debería cerrarse. En el caso de los prematuros, es frecuente que permanezca abierto”.
En la práctica, la primera estrategia suele ser farmacológica. La misma doctora Reyes indicó que, en primera instancia, las neonatólogas intentan el cierre con medicación; cuando ese tratamiento no es efectivo, se define la cirugía. En este caso, el equipo fue convocado para operar al prematuro de un kilo y avanzar con el cierre quirúrgico correspondiente.
Tras la intervención, la especialista llevó tranquilidad a la familia y describió una evolución inicial favorable: “Se encuentra muy bien, ha salido bien de la cirugía, se ha portado muy bien el bebé. Como le decimos a todos los papás le queda toda la otra parte de su prematurez que es igual de importante pero bueno, esperamos que esto lo ayude a evolucionar más rápido para que pronto esté con sus papás”.
Desde la Maternidad, la coordinadora de la terapia intensiva neonatal, doctora Sandra Navarrete, remarcó que el establecimiento cuenta con infraestructura y equipo profesional para responder a estos cuadros en el lugar, especialmente por tratarse de una maternidad de nivel III B. También subrayó que, aunque dentro de la especialidad puede considerarse una intervención de menor complejidad relativa, el abordaje exige alta especialización por el contexto clínico del paciente prematuro. Sobre la evolución inmediata, afirmó: “Actualmente se encuentra en buen estado, en proceso de recuperación y bajo monitoreo intensivo, ya que después de la intervención requiere más controles de lo habitual; la cirugía fue un éxito”.
Sobre esta línea, el cirujano cardiovascular infantil, doctor Pablo Pérez Caram explicó por qué estos cuadros aparecen con más frecuencia en bebés con muy pocas semanas de gestación: “Es bastante frecuente en niños con muy pocas semanas de gestación, porque la inmadurez de los tejidos, incluido el ductus, hace que permanezca permeable”.
Al referirse a los indicadores anuales, precisó que las cardiopatías congénitas tienen alta incidencia —se estima que afectan a casi uno de cada 100 recién nacidos vivos— y añadió que en Tucumán se realizan entre 120 y 150 cirugías por año. En lo que va del año, indicó, ya se intervinieron alrededor de seis casos de ductus arterioso.
La anestesióloga, doctora Claudia Medina, puso el foco en el desafío intraoperatorio de sostener parámetros vitales estables en un neonato prematuro: “Si bien es una cirugía dentro de las que hacemos de las más sencillas, no deja de tener una alta complejidad, a lo que se suma la complejidad de ser un neonato y sobre todo prematuro. En estos casos, además de mantenerlo dormido y sin dolor, somos los que sostenemos la hemodinamia del paciente para que mantenga sus parámetros estables durante todo el procedimiento”.
El equipo itinerante de cirugía cardiovascular que intervino estuvo integrado por doctora Magdalena Reyes y doctor Pablo Pérez Caram como cirujanos cardiovasculares del Hospital de Niños, doctor Rubén Toledo como jefe del servicio de cirugía cardiovascular y doctora Claudia Medina como anestesióloga pediátrica. La dinámica, señalaron, se articula con los equipos de neonatología para garantizar atención oportuna y de calidad en distintos puntos de la provincia.