Decreto y mano dura ante la violencia escolar en Tucumán
La medida busca garantizar la seguridad dentro y fuera de las aulas, con mayor intervención estatal y nuevas obligaciones para las escuelas.


El gobernador Osvaldo Jaldo volvió a referirse a los episodios de violencia registrados en establecimientos educativos y sostuvo que se trata de situaciones que “pueden poner en riesgo a toda la comunidad escolar”, por lo que insistió en la necesidad de avanzar con medidas más firmes.
En ese marco, recordó que el Poder Ejecutivo dictó el Decreto N° 772/7, orientado a reforzar la prevención y endurecer las sanciones frente a amenazas o conductas peligrosas dentro de las escuelas.
La normativa habilita la expulsión y aprehensión de alumnos que incurran en hechos de inconducta, con traslado a Padre Brochero. Además, establece la responsabilidad directa de padres y tutores por las acciones de los menores y advierte que los establecimientos educativos podrían perder subsidios estatales si no garantizan el cuidado de los estudiantes.
Casos que encendieron la alarma
Jaldo también hizo referencia a situaciones recientes que motivaron la decisión oficial: “Ya tenemos el caso de un niño que llevó un revólver, y lo mandaron a la casa. Hay otro que llevó una cortapluma, y lo mandaron a la casa, como si nada estuviera pasando”, cuestionó.
En ese sentido, remarcó la necesidad de actuar con mayor contundencia: “Si lleva un revólver o un cortapluma al colegio es un riesgo cierto para los compañeros y una preocupación seria para todos los padres. Hay que ir a fondo”.