El cuadro posterior al temporal empezó a mostrar una mejora gradual en Tucumán, aunque todavía persisten focos de asistencia, tareas de limpieza y sectores con problemas en el servicio eléctrico. De acuerdo con el último relevamiento oficial, el 90% de las personas evacuadas ya regresó a sus hogares, mientras comunas y equipos de emergencia continúan con el acompañamiento en las zonas que siguen afectadas.
Uno de los puntos donde aún quedan evacuados es El Timbó, con 12 personas alcanzadas por la contingencia. De ese total, cuatro permanecen alojadas en la Escuela de Las Salinas, mientras que el resto sigue autoevacuado y, por el momento, sin requerimientos urgentes.
En Villa Quinteros, el informe oficial señala que cinco de los 23 barrios de la localidad sufrieron anegamientos severos y que en cuatro barrios hubo ingreso de agua en viviendas en sectores puntuales. Allí fueron evacuadas 22 personas de tres familias, aunque actualmente solo cuatro continúan fuera de sus casas. Además, en esa localidad se produjo la caída de unos 20 postes del tendido eléctrico de media tensión. EDET trabaja en la zona y ya logró normalizar el servicio en la mayor parte del área, quedando únicamente sin energía el barrio San Cayetano. El servicio de agua potable, en cambio, funciona con normalidad.
En Monteros, todas las familias evacuadas durante la noche ya pudieron volver a sus viviendas. Sin embargo, en la zona de la ruta 38 todavía hay al menos cuatro familias que siguen realizando tareas de desagote con bombas junto a personal de Defensa Civil, dentro de un total de 46 familias afectadas por anegamientos.
En el departamento Río Chico, a la vera de la ruta 38, permanecen instaladas cinco carpas mientras continúan las tareas de limpieza. El agua ya bajó por completo y no hay impedimentos para el retorno de las familias, que aguardan la finalización de los trabajos. En el lugar siguen presentes personal de tránsito de Aguilares y equipos de asistencia alimentaria.
En Santa Ana, sobre la ruta 332, ya no quedan carpas ni familias evacuadas. Si las condiciones climáticas se mantienen estables, este lunes comenzarán los trabajos con maquinaria para recuperar caminos en las áreas más golpeadas. En La Madrid, la situación se mantiene estable, pese a las crecidas registradas en los ríos San Francisco, San Ignacio y Marapa, que no alcanzaron niveles críticos.
A la vez, desde el área hídrica informaron que la presa de Escaba continúa operando en manejo de creciente y bajo monitoreo permanente. El informe indica que dispone de más de cinco metros de margen para contener el caudal, una condición que le permite responder ante eventuales nuevas lluvias en la cuenca alta.
En paralelo, EDET reportó múltiples daños en el servicio eléctrico por inundaciones, caída de postes y caminos intransitables. En León Rougés, por ejemplo, nueve usuarios fueron afectados por el ingreso de agua, aunque allí el suministro ya fue restablecido. La empresa también informó el reemplazo de transformadores quemados en distintos puntos, con una previsión de normalización en unas tres horas. Entre las zonas más comprometidas figuran El Cercado (34 clientes afectados), Gastona Norte en Arcadia (64), Santa Bárbara en Aguilares (155), Amberes en Concepción, en la zona de la Escuela N° 14 (21), y Huasa Pampa, en Monteros, uno de los sectores más golpeados, con 599 clientes afectados.
También continúan con inconvenientes El Timbó Viejo en Burruyacu (63 usuarios), Monteagudo en Simoca (11), Tala Pozo y Piedra Buena, cerca de la Escuela N° 1005, con 49 usuarios sin servicio, Yerba Buena en Simoca (24) y La Invernada, en Juan Bautista Alberdi, con 264 usuarios perjudicados por las inundaciones. Aunque el panorama general empezó a descomprimirse, las cuadrillas siguen desplegadas en distintos puntos de la provincia para completar la recuperación total del servicio y sostener la asistencia allí donde todavía quedan secuelas del temporal.