La decisión municipal de cerrar el Centro de Acopio Transitorio de Orense donde se recibían bidones vacíos de agroquímicos reavivó el debate sobre el tratamiento de estos residuos en el distrito.
En ese marco, la directora de Producción y Sustentabilidad del Municipio, Margarita Tourn, aclaró que el espacio utilizado en Orense nunca fue un centro de acopio transitorio habilitado y que su funcionamiento representaba una irregularidad legal y ambiental.
“es un tema con muchas aristas el de la sustentabilidad y el caso del CAT de Orense es solo una partecita” – expresó.
Normativas vigentes y responsabilidades de los productores
Tourn explicó que existen leyes nacionales y provinciales que establecen que el responsable de llevar los bidones vacíos a los centros de acopio transitorio es el propio productor que adquirió el insumo. “En nuestro partido el único centro de acopio transitorio habilitado es el que está en Aníbal Ponce, en Tres Arroyos”, señaló.
Según detalló, el lugar que funcionaba en Orense lo hizo siempre en forma irregular “nunca fue presentado ni aprobado por Campo Limpio, que es la fundación responsable del tratamiento de estos residuos en todo el país, ni por el Ministerio de Desarrollo Agrario”.
En ese sentido, afirmó que se trató de “lo que estaba funcionando en Orense nunca tendría que haber funcionado, es una irregularidad muy grande que se convirtió en una costumbre y facilitó la operatoria por un tiempo, pero que no se puede sostener porque no es legal”.
“Es verdad –señaló – que algunos productores en vez de llevar los envases vacíos de Agroquímicos al CAT lo tiran en una cava que queda a la vuelta, pero eso es algo que tenemos que trabajar desde la concientización”.

La funcionaria indicó que el espacio será clausurado de manera definitiva. “Se va a proceder al vaciamiento final y no podrá volver a ser utilizado para este fin. Es un riesgo sanitario, ambiental y también de incendio”, sostuvo, y aclaró que, si bien el lugar se vaciaba periódicamente, volvía a llenarse en pocos días debido a que algunos productores seguían depositando allí los envases.
Tourn remarcó que el problema excede a Orense. “En nuestro partido no se recicla ni siquiera el 40% de los bidones que se consumen. Eso significa que hay un volumen enorme de residuos tóxicos que no están llegando al circuito legal”, advirtió. Por ese motivo, señaló que se está abordando la problemática de manera integral.
Nuevas estrategias para la gestión de residuos en el distrito
Entre las acciones en marcha, explicó que el Municipio está actuando como articulador para que agronomías privadas puedan ofrecer espacios de recepción de bidones, mediante convenios directos con Campo Limpio. “La Municipalidad no puede hacerse cargo de ese rol, pero sí puede facilitar acuerdos entre privados para que el servicio exista de manera legal”, indicó.
Además, se iniciaron reuniones con agronomías, cooperativas, ingenieros agrónomos y representantes de productores, con el objetivo de ordenar el sistema y avanzar en la actualización de normativas que, según afirmó, “están desactualizadas”.
La directora también se refirió a una de las dificultades planteadas por los productores: el temor a ser detenidos por la policía al trasladar bidones vacíos:
“El productor puede transportarlos. Si eso se usa como excusa o existe alguna confusión, tenemos que desactivarla”, dijo. En ese sentido, adelantó que se está organizando una capacitación para las fuerzas de seguridad y los productores prevista en el marco de la Fiesta del Trigo, para unificar criterios y garantizar que el traslado no sea un impedimento.
“Lo que estamos haciendo es un trabajo integral desde hace 6 meses – expresó – y estamos buscando otras vías para que el productor siga teniendo beneficios”.
Tourn confirmó que la alternativa vigente es que los bidones sean llevados al CAT de Tres Arroyos, ya sea por el propio productor o mediante un servicio privado contratado. “Más allá de que se logren o no acuerdos locales, tenemos que insistir en que el 100% de los envases consumidos tenga triple lavado y llegue al lugar donde puede recibir disposición final”, subrayó.

Finalmente, sostuvo que el cierre del espacio de Orense responde a una responsabilidad de la actual gestión. “Heredamos una situación irregular que no se pudo regularizar. Cuando el Ministerio dice que no se puede hacer, que no es legal, hay que modificarla.
Y agregó: "No porque algo se haya hecho durante años quiere decir que esté bien”, concluyó, y remarcó que el enfoque apunta tanto a la producción como a la salud pública y al cuidado ambiental.
