"¿Para qué?": Tom Hanks se plantó y prohibió terminantemente que se haga una nueva versión de esta mítica película
El multipremiado actor se plantó frente a la industria cinematográfica y se negó rotundamente a tocar una obra maestra.


Hollywood parece estar obsesionada con la idea de que todo éxito del pasado debe tener una nueva versión obligatoria. Sin embargo, no todas las estrellas de la industria están dispuestas a ceder ante la fiebre de las remakes. Tom Hanks, uno de los actores más respetados y taquilleros de la historia del cine, sorprendió al oponerse de manera tajante a actualizar un emblemático filme clásico.

A pesar de que su perfil y carisma lo posicionaban como el candidato ideal para tomar el relevo de la leyenda original de la pantalla grande, el actor de Hollywood decidió plantarse y cerrar la puerta a un proyecto que ya estaba en la mira de los grandes estudios de la industria cinematográfica.

El proyecto en cuestión era la nueva versión de El invisible Harvey (1950), la aclamada comedia fantástica que originalmente protagonizó Jimmy Stewart sobre un hombre cuyo mejor amigo es un conejo gigante invisible.

Durante años, la industria intentó resucitar esta historia. De hecho, en 2009, el mismísimo Steven Spielberg estuvo interesado en dirigir la remake y Hanks era la opción fija para el papel principal debido a la de por sí exitosa dupla que ya habían formado en otros grandes éxitos.

Sin embargo, el rechazo de Hanks venía madurando desde mucho antes. Al ser consultado sobre la posibilidad de realizar esta adaptación, el actor fue lapidario y defendió el cine clásico: "Es como decir que vamos a hacer una nueva versión de ¡Qué bello es vivir! ¿Para qué? Déjenla en paz. Es perfecta tal y como está, gracias", disparó de manera contundente.
Hanks no es ajeno a actualizar historias y lo ha demostrado a lo largo de su filmografía con títulos como The Ladykillers o El peor vecino del mundo. Sin embargo, su enorme experiencia en el medio le ha enseño que hay ciertas obras maestras que no deben ser tocadas bajo ningún concepto, dejando en claro que el respeto por los clásicos está por encima de cualquier millonario negocio de Hollywood.
