El fenómeno mundial de Wicked no solo revolucionó las taquillas y las plataformas de streaming, sino que colocó a sus dos protagonistas en el ojo de la tormenta mediática de forma permanente. Durante meses, la intensa complicidad y el afecto que mostraron Cynthia Erivo y Ariana Grande en cada alfombra roja del planeta fueron el blanco perfecto para memes, debates e infinitas teorías conspirativas en las redes sociales.

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Cansada de las especulaciones, la actriz ganadora del Tony rompió el silencio en una explosiva entrevista con la prestigiosa revista Variety y arremetió con dureza contra el público. La polémica alcanzó su punto más álgido cuando se viralizaron videos en los que se observaba a Erivo resguardar de forma firme a la cantante pop ante la presencia de un intruso en un evento del film.

Rápidamente, las redes se inundaron de chistes pesados y burlas que catalogaban a la actriz como "la guardaespaldas" personal de Ariana, desatando una oleada de "análisis" caseros sobre la verdadera dinámica que existía tras bambalinas entre las dos estrellas.

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Lejos de dejar pasar el asunto, Cynthia Erivo fue letal al referirse al escrutinio masivo que sufrió su vínculo con la intérprete de 7 rings. “Es muy interesante ver cuál es la percepción de la gente frente a cuál es la realidad en verdad. Hubo muchos psicólogos sentados en casa decidiendo quiénes éramos, por qué estábamos pasando, qué estábamos haciendo y por qué”, disparó la artista con notable fastidio frente a los micrófonos de la prensa internacional.

Para Erivo, el trasfondo de los cuestionamientos esconde un prejuicio directo sobre su persona. “Creo que la gente no creía realmente que fuéramos amigas de verdad. Pero eso también se debe a que la gente no me conoce muy bien. Si soy una amiga, entonces soy una amiga. Si no lo soy, entonces no lo soy”, sentenció de manera tajante, buscando sepultar los falsos rumores de que la relación era una simple estrategia publicitaria montada por los grandes estudios cinematográficos.

Una contundente denuncia por racismo en Hollywood
El punto más álgido del descargo llegó cuando la actriz abordó de forma frontal los crueles memes sobre su rol protector hacia Ariana. Lejos de tomárselo como humor, Erivo expuso la raíz machista y discriminatoria de las burlas. "Creo que realmente no hemos llegado a un acuerdo con la naturaleza insidiosa de cómo vemos a las mujeres negras y estoy segura de que la gente leerá esto y pensará: 'Por el amor de Dios, no se trata de eso'. Pero sí lo es", denunció con profunda crudeza.

La protagonista de Wicked argumentó que el ensañamiento de las redes estuvo directamente direccionado hacia sus características físicas. "Eso era lo que se estaba ridiculizando. Era mi físico; era mi forma; era el hecho de que estaba calva; era sobre cómo me veía. Y por eso, hubo esta suposición de que yo era más grande que mi compañera de reparto y, por lo tanto, tenía que estar controlando o protegiendo, y ese era mi rol", analizaba la estrella en la nota que ya recorre el mundo. Finalmente, cerró con una frase que dejó mudos a todos: "Me aventuraría a adivinar que no habría sido lo mismo si hubiera sido al revés".
