En el Barro 2: la escena más dramática de Carolina Kopelioff que conmovió al público
La actriz sorprendió con una de las secuencias más intensas de la serie, en un momento clave de la trama que generó una fuerte reacción en redes sociales.


El nombre de Carolina Kopelioff empezó a figurar de manera significativa en las redes sociales tras el lanzamiento oficial de En el Barro 2. La actriz no tiene un papel protagónico dentro de la nueva trama, pero su personaje está directamente vinculado a una de las figuras principales de esta entrega de Netflix.

Carolina personifica a Nieves, la hija de La Gringa Casares, quien figura como la nueva líder de La Quebrada, el penal que desarrolla todas las historias de En el Barro.
Aunque son madre e hija, en la trama muestran como la relación entre ambas están fracturada debido a las "protecciones" o "controles" que La Gringa quiere tener sobre Nieves.

Durante el desarrollo de la historia proyectada a través de la pantalla de Netflix, Nieves sostiene una relación íntima con Ciro Herrera (L-Gante) y La Gringa no aprueba dicho vínculo.
Según La Gringa, Ciro sería el culpable de que Nieves esté recluida en el penal y es por ello que, no está dispuesta a aceptar la unión entre ambos. Luego, se revela que Herrera en efecto, solo estaría en pareja con Nieves para beneficiarse de los negocios de Casares.

Ahora bien, tal como se muestra en la serie, Nieves hace todo lo posible por tener relaciones íntimas con Ciro dentro de La Quebrada y, después de que La Gringa se entera de lo ocurrido, Herrera pierde la vida.
En esa secuencia, a Nieves le informan por teléfono no solo de la muerte de Ciro, sino también del accionar empleado por su madre y, es justo esa escena de En el Barro la que conmovió a millones.
De acuerdo con la reseña ofrecida por el equipo de Netflix, Gladys, conocida como “la Borges”, regresa a prisión y se encuentra con una cárcel muy distinta a la que recordaba.
El penal ahora está dominado por grupos más violentos y por nuevas dinámicas del crimen organizado que han transformado la convivencia interna. En ese escenario hostil deberá enfrentarse al poder de la Gringa Casares, una líder implacable que controla a las reclusas con mano dura.

Con el apoyo inesperado de Nicole y la complicidad de las “embarradas” y la Zurda, Gladys se verá obligada a jugarse todo en una lucha por resguardar a su gente y mantener su lugar dentro de este nuevo orden carcelario.