Condenaron a tres años de prisión condicional y cinco de inhabilitación a un médico al que encontraron culpable de que un paciente suyo muriera por una infección generalizada, la cual se produjo por su su tardía intervención. Se trató del primer juicio oral y público por mala praxis médica en Rosario.
El traumatólogo Sebastián Solano S., de 49 años, fue considerado responsable del homicidio culposo de Maximiliano Iñiguez, de 21, quien falleció el 16 de abril de 2014. Así lo resolvió el tribunal integrado por los jueces Rafael Coria, Florentino Malaponte y José Luis Suárez.
El fiscal Walter Jurado lo acusó de haber demorado la amputación de la pierna izquierda de Iñiguez, que el 9 de febrero de 2014 se había fracturado tibia y peroné durante un accidente de tránsito en Villa Gobernador Gálvez.
Esto obligó a que la víctima debiera realizarse diversas intervenciones que terminaron agravando su cuadro hasta provocarle su fallecimiento por una falla multiorgánica. La querella había pedido cinco años de prisión condicional y diez de inhabilitación para ejercer la medicina.
