Cayó desde una antena y murió en el acto: el fatal accidente que conmocionó a Rosario
Un hombre de unos 65 años cayó al patio de una vivienda vecina mientras realizaba tareas en altura junto a otros dos operarios.


Un obrero de aproximadamente 65 años murió este martes al mediodía tras caer desde lo alto de una antena en Presidente Quintana al 500, en el barrio Tablada de la zona sur de Rosario. El trabajador formaba parte de un equipo de tres operarios que tenía como tarea desmontar la estructura del lugar cuando se produjo la tragedia.
Según los testimonios de vecinos del sector, al hombre se le habría soltado el arnés que lo sujetaba a la antena mientras intentaba llegar a la parte más alta. El cuerpo cayó al patio de una vivienda lindante y el impacto fue escuchado por los residentes de la cuadra, quienes alertaron de inmediato a la policía y al SIES.

"Parece que la estaban retirando, cayó, hizo un rebote en el piso y falleció en el momento", relató uno de los testigos al móvil de De 12 a 14 (El Tres). Otro vecino agregó que lo vio trabajando en altura y que "parecía que estaba medio suelto".
Móviles policiales y una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias llegaron al lugar en pocos minutos. El personal médico constató la muerte del operario en el lugar.
Los otros dos obreros que trabajaban junto a la víctima resultaron ilesos. La investigación quedó abierta para determinar con exactitud la mecánica del accidente: si el arnés falló por un desperfecto técnico, un error en la colocación o una falla en los protocolos de seguridad laboral. Las pericias están a cargo de las autoridades competentes.

La muerte del operario rosarino se produce en un contexto de preocupación sostenida por los accidentes en trabajos de altura en Argentina. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, las caídas desde altura representan una de las principales causas de muerte en accidentes laborales en el sector de la construcción y el mantenimiento de infraestructura.

La normativa vigente establece la obligatoriedad del uso de arnés homologado, línea de vida y supervisión permanente en cualquier trabajo por encima de los dos metros. Sin embargo, los controles sobre su cumplimiento efectivo siguen siendo una deuda pendiente del sistema, especialmente en trabajos tercerizados o informales como el desmontaje de antenas en zonas residenciales.