Un accidente náutico ocurrido el domingo pasado en el río Paraná mantuvo en vilo al entorno de Marco Ruben, el histórico delantero de Rosario Central. Su esposa Giselle permanece internada en un sanatorio del centro de Rosario tras sufrir lesiones internas al golpear contra el casco de la lancha en la que viajaban. Fue intervenida quirúrgicamente este domingo y este lunes ya se encontraba fuera de peligro.
Según informaron fuentes cercanas, el episodio se produjo cuando la embarcación comenzaba a salir de un pontón utilizado como embarcadero. De manera repentina, la lancha empezó a girar sin control, lo que obligó a los ocupantes a arrojarse al agua. En ese momento, Giselle golpeó contra el casco y sufrió las lesiones que derivaron en su internación en terapia intermedia y posterior cirugía.

Cómo actuó Ruben en el momento del accidente
Tras el impacto, fue el propio Marco Ruben quien tomó el control de la situación. El delantero, conocido por su afición a la pesca y al río, logró rescatar del agua tanto a su esposa como a su hija y llevarlas de regreso al pontón.
Afortunadamente, el jugador y su hija resultaron ilesos. En el embarcadero permanecía otro de sus hijos, que no había llegado a subir a la lancha porque la embarcación se disparó antes de que pudiera hacerlo.
Giselle fue trasladada de inmediato a un sanatorio céntrico de Rosario. "Tuvo algunos golpes internos, por los que fue internada en terapia intermedia", precisaron las fuentes consultadas. La evolución fue favorable: luego de ser operada este domingo, este lunes ya había pasado a habitación común. Las fuentes remarcaron que en ningún momento su vida corrió peligro.

El contexto deportivo de Ruben en Central
El accidente ocurre en un momento particular para el jugador, que regresó este año a Rosario Central para disputar la Copa Libertadores junto a su histórico compañero de inferiores Ángel Di María.
Sin embargo, el delantero de 39 años aún no integró el equipo de manera oficial. El director técnico Jorge Almirón fue consultado recientemente sobre su vuelta y respondió con precisión: "Todavía le falta ponerse a punto para jugar".
Ruben es un habitué del río en sus tiempos libres. Sus redes sociales muestran con frecuencia imágenes suyas pescando y recorriendo el Paraná en lancha, una pasión que en esta ocasión derivó en un episodio que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
