Dolor en Resistencia: una nena se quitó la vida tras sufrir bullying de sus compañeros de clases
Familiares de Fernanda, la alumna que se quitó la vida, apuntan contra la institución y exigen intervención urgente del Estado.


El caso de Fernanda, una estudiante de la Escuela de Educación Técnica N°16 Primero de Mayo, generó una fuerte conmoción en Resistencia tras su muerte el domingo pasado. Sus familiares denuncian que la adolescente sufría bullying sistemático por parte de al menos nueve compañeros y que, pese a haber advertido a las autoridades, no hubo respuestas efectivas.

Según relataron sus allegados, la joven era hostigada de manera constante dentro del ámbito escolar. Aseguran que la situación había sido planteada tanto al director como al equipo psicopedagógico, quienes se habrían comprometido a resolver el problema “de raíz”, algo que (según denuncian) nunca ocurrió.
En las últimas horas, familiares y allegados de Fernanda se manifestaron frente al establecimiento educativo, ubicado en Resistencia, para exigir medidas concretas. Entre los pedidos principales, reclaman la destitución del director y la intervención del colegio por parte de las autoridades provinciales.
Durante la protesta se vivieron momentos de alta tensión. El director, Jorge López, se retiró del lugar en medio de los reclamos y fue increpado por los manifestantes.
Además, la situación institucional agrava el escenario: actualmente, la escuela no cuenta con director en funciones, ni vicedirector, regente técnica ni psicopedagoga, según pudo saberse. Esta falta de estructura directiva y de contención es uno de los puntos más cuestionados por la familia.
Rocío, prima de Fernanda, brindó un testimonio clave sobre el nivel de acoso que sufría la joven. “Nos dijeron que no podían cambiar de escuela a los abusadores porque eran nueve contra ella”, afirmó.
La familiar también contó que llegó a acompañarla dentro del aula para protegerla: “Venía y me sentaba con mi prima para cuidarla”, explicó, reflejando la gravedad de la situación que atravesaba la adolescente.

Hasta el momento, la única respuesta que habrían recibido los familiares es la posibilidad de trasladar al director a otra institución. Sin embargo, rechazaron esa alternativa de manera tajante.
“Si no resolvió el problema acá, tampoco lo hará en otro lugar”, sostuvieron, y reiteraron el pedido de una intervención profunda que revise el funcionamiento de la escuela y garantice que no se repitan situaciones similares.