Liliana Etcheverry denuncia intereses del 400%, un conflicto familiar irreversible y pide ayuda legal. Quiso ayudar a su hijo y quedó atrapada con una deuda imposible.
La mujer de Bahía Blanca atraviesa una situación desesperante luego de haber salido, junto a su esposo, como garante para que su hijo pudiera comprar un auto. El joven dejó de pagar las cuotas y la deuda, con intereses acumulados, cayó directamente sobre los padres.
Según indicó en una entrevista en el medio local BHInfo, "la concesionaria Lago S.A. les reclama hoy 200 millones de pesos, producto de intereses que alcanzan el 400%". Desde hace un año, el matrimonio paga cerca de un millón de pesos por mes (500 mil cada uno) para intentar cubrir el embargo.
Intereses exorbitantes y la lucha por renegociar una deuda millonaria
“Tenemos un embargo con la concesionaria. Es imposible de afrontar. Es como pagar seis autos cero kilómetro. Nunca vamos a terminar”, expresó Liliana.
La mujer tiene 56 años, trabaja en la Cooperativa Obrera, mientras que su esposo es empleado de Prosegur. La carga económica impactó de lleno en su salud: sufrió depresión y necesitó asistencia psicológica. “Esto nos destruyó física y mentalmente”, contó.
El auto chocado y la imposibilidad de usarlo como garantía
A la deuda se sumó otro golpe: el auto ya no puede usarse como garantía. Según explicó, "fue chocado mientras lo manejaba la madre de su nieto, quien estaba alcoholizada al momento del accidente".
El conflicto también quebró el vínculo familiar. “Cuando le informé a mi hijo sobre la deuda, me insultó y quiso pegarme. No puedo esperar nada de él”, agregó.
Liliana aseguró que recién en diciembre de 2024 tomó dimensión del problema. Allí le informaron que, por los intereses, la deuda había escalado hasta los 200 millones de pesos, pese a que ya habían realizado pagos por más de cuatro millones.
Hoy, la mujer busca asesoramiento legal urgente para frenar lo que considera una situación de usura y renegociar el monto.
Lago S.A. desmiente reclamos y aclara su rol en el conflicto
Tras la repercusión generada por la historia de Liliana Etcheverry, la concesionaria Lago S.A. se comunicó con BHInfo para aclarar su posición y desmentir cualquier tipo de reclamo, o embargo iniciado por la empresa.
Según explicaron, la concesionaria no tiene acción judicial alguna contra la mujer: “la señora no le debe nada a Lago, ni Lago le está cobrando ni le cobrará suma alguna, ni le inició ni le iniciará juicio”, afirmó.
El contrato se firma con la Administradora del plan, en este caso Chevrolet S.A. de Ahorro. Se trata de una solicitud de adhesión a un grupo integrado por 168 personas, que mes a mes abonan una parte proporcional del valor del vehículo.
Cuando el vehículo es entregado, quien lo recibe firma una prenda con Chevrolet por el saldo restante y, en ese momento, debe presentar los garantes. En caso de incumplimiento de pago, la administradora puede iniciar un juicio de ejecución prendaria para cobrar la deuda.
En ese proceso la concesionaria no tiene participación alguna. “Lago no interviene en el cobro, no es acreedora y no tiene injerencia en el cálculo de la deuda ni en los intereses que eventualmente se reclamen. Todo eso corresponde exclusivamente a la Administradora del plan”, explicaron.
Desde la concesionaria desconocen cómo fue calculado el monto que se estaría reclamando en el marco del juicio y remarcó que se trata de una cuestión ajena a la concesionaria. También aclararon que no buscan que la vecina pida disculpas y que el único objetivo de la comunicación fue aclarar la situación por el mismo medio en el que se difundió la información original.
