Un trabajador misionero contó su experiencia laboral en Brasil y lanzó una fuerte advertencia para quienes evalúan viajar al país vecino en busca de empleo temporario en el sector agrícola. Se trata de Claudio Rolón, quien señaló que las condiciones de trabajo y de vida en la cosecha de manzana en San Joaquín, Santa Catarina, son extremadamente precarias y muy distintas a otras zonas productivas.
El trabajador explicó que durante 2024 se desempeñó en Vacaria, en el estado de Río Grande do Sul, donde tuvo una experiencia positiva tanto en lo laboral como en lo humano. Sin embargo, la situación cambió de manera drástica en 2025, cuando se trasladó a San Joaquín, una región cercana a Florianópolis caracterizada por una producción frutícola más amplia, que incluye manzana, pera, durazno, uva y kiwi.
Según relató, las condiciones en ese lugar lo llevaron a abandonar el trabajo y retirarse antes de lo previsto. Describió el entorno como insalubre, con viviendas y espacios para comer en estado muy precario, lo que calificó como un trato indigno para los trabajadores rurales.
En ese marco, advirtió que muchas personas llegan a San Joaquín engañadas por falsas promesas. Señaló que los salarios y la forma de pago no coinciden con lo acordado previamente y que la producción no se remunera como se promete, por lo que pidió extremar los cuidados antes de aceptar propuestas laborales en esa zona de Brasil.
Pese a las críticas, el trabajador destacó que los empleados argentinos suelen ser muy valorados en el país vecino por su versatilidad y capacidad para desempeñarse en múltiples tareas, tanto en el campo como en actividades técnicas e industriales. Esa polivalencia, afirmó, marca una diferencia frente a los trabajadores locales, que suelen especializarse en una sola función.
En cuanto a la conveniencia económica de emigrar por algunos meses, sostuvo que la idea de ahorrar grandes sumas para luego regresar a la Argentina no siempre se cumple. Indicó que los gastos cotidianos y la inestabilidad cambiaria reducen considerablemente las ganancias, y que solo resulta rentable para quienes deciden radicarse de manera permanente en Brasil y construir allí su proyecto de vida.
El testimonio reavivó el debate sobre el éxodo laboral hacia Brasil, las condiciones reales de trabajo en algunas regiones agrícolas y la necesidad de contar con información clara antes de tomar la decisión de migrar por empleo.