A días de confirmarse el fallecimiento del penitenciario Julio César Argüello (45), quien había sido hallado con un disparo en la cabeza en su vivienda de Posadas el pasado 6 de febrero, la causa avanzó con dos detenciones y nuevas pruebas que complican a su entorno más cercano.
Fuentes judiciales confirmaron que Lidia Argüello (54), hermana del agente, fue trasladada ayer lunes al Juzgado de Instrucción Siete para designar abogado defensor. Tras presentar un letrado particular, regresó a la dependencia policial donde permanece detenida y el miércoles deberá comparecer nuevamente para la audiencia indagatoria, instancia en la que se le notificará formalmente la imputación y las pruebas en su contra.
Entre los elementos que la comprometen figura el secuestro de un arma calibre 32, presuntamente utilizada en el disparo, que fue hallada en su vivienda. Además, en los últimos días se incorporaron pericias digitales clave: imágenes de cámaras de seguridad del barrio que la ubican ingresando a la casa de su hermano en dos oportunidades el día del ataque.
La hipótesis que manejan los investigadores sostiene que la primera vez habría ingresado unos 20 minutos después de que el penitenciario regresara a su domicilio, momento en que se habría producido el disparo. La segunda entrada, en tanto, habría sido para simular el hallazgo del cuerpo.
También fue secuestrada una mochila que Lidia llevaba consigo cuando acudió a la vivienda, la cual dio positivo en la prueba de parafina, lo que reforzó las sospechas en su contra.
Sospechas sobre la pareja
En paralelo, el domingo fue detenida Paola Z. (35), pareja del agente, acusada de presunto encubrimiento. Según fuentes vinculadas a la investigación, se sospecha que la mujer habría colaborado en la limpieza de la escena y en la eliminación de vestigios del disparo.
Otra línea investigativa apunta a que, mientras Argüello permanecía internado en estado crítico, ambas mujeres habrían utilizado su camioneta y manipulado su teléfono celular para cobrar alquileres correspondientes a propiedades del penitenciario.
Además, se analiza si la pareja impidió que los tres hijos del agente accedieran a los partes médicos durante la internación.
Con estas nuevas medidas y elementos probatorios, la causa tomó un rumbo determinante tras la muerte del penitenciario, mientras la Justicia avanza en la reconstrucción de lo ocurrido dentro de la vivienda.