La Cámara de Propietarios de Farmacias de Misiones encendió la alarma por la situación financiera que atraviesa el sector debido a los atrasos en los pagos de las obras sociales, principalmente del PAMI.
Según indicaron desde la entidad, la deuda acumulada incluye períodos correspondientes a diciembre, enero y lo transcurrido de febrero, mientras que recientemente se acreditaron saldos pendientes de noviembre. En total, la obra social mantiene cuatro quincenas vencidas y una quinta próxima a entrar en mora.
El problema radica en el corte de la cadena de pagos. Las farmacias deben cumplir con droguerías y laboratorios en plazos quincenales o mensuales, por lo que los atrasos impactan directamente en la capacidad de reposición. Si no ingresan los fondos en tiempo y forma, se dificulta sostener el stock necesario para atender la demanda.
El impacto es mayor debido a que el PAMI representa el convenio más importante del sector. En algunos casos, hasta el 80% de la facturación de una farmacia depende de esa obra social. La falta de liquidez no solo afecta la compra de medicamentos destinados a jubilados, sino el funcionamiento integral de los locales.
Si la situación no se revierte, podría resentirse la prestación normal del servicio, con el consiguiente riesgo de faltantes, especialmente en tratamientos crónicos que requieren provisión continua. En localidades del interior, donde la cantidad de farmacias es limitada, el escenario podría ser aún más complejo.
Desde el sector mantienen expectativas ante la promesa de regularización de pagos antes de fin de mes, aunque reconocen antecedentes de compromisos cumplidos parcialmente. Mientras tanto, sostienen la atención, pero advierten que la continuidad del servicio dependerá de que se normalice el flujo de fondos.