Las caravanas de hasta 150 motos que tomaron las calles de Posadas durante el fin de semana generaron preocupación entre vecinos y reavivaron el debate sobre seguridad vial y convivencia urbana.
El referente de la Asociación de Motociclistas Misioneros Asociados, Alejandro Melgarejo, planteó una diferenciación entre los motociclistas que trabajan y circulan de manera habitual y los grupos que protagonizan desmanes. Según expuso, los responsables de los disturbios no representan al sector y sus acciones perjudican la imagen de quienes utilizan la moto como herramienta de trabajo o medio de transporte.
De acuerdo a su análisis, el fenómeno dejó de ser un inconveniente exclusivamente vinculado al tránsito y pasó a constituir un problema de seguridad ciudadana, ya que implica cortes de calles, ocupación de espacios públicos y situaciones que alteran la tranquilidad de los vecinos. Además, advirtió que este tipo de concentraciones no se limita a la capital provincial, sino que se replica en otras localidades.
También sostuvo que las convocatorias se organizan previamente a través de redes sociales y que, una vez que los grupos superan determinadas cantidades de motocicletas, resulta complejo controlarlos. En ese marco, consideró necesario fortalecer tareas preventivas para evitar que estas concentraciones se concreten.
Otro aspecto señalado es la participación de jóvenes que durante el día trabajan en aplicaciones de delivery y que, tras finalizar sus jornadas, se suman a estas reuniones. Esta situación, indicó, agrava el escenario, ya que se observan reiteradas infracciones de tránsito y conductas riesgosas.
Frente a esta problemática, la asociación mantuvo reuniones con la Comisión de Transporte de Posadas para impulsar la creación de un registro de trabajadores de aplicaciones, con el objetivo de establecer un marco regulatorio que permita identificar a quienes prestan el servicio.
Desde el sector remarcaron que el mayor impacto negativo recae sobre el motociclista que cumple con las normas, ya que muchas veces es asociado a estos episodios, lo que incrementa los niveles de tensión y violencia vial en la ciudad.