La Policía de Misiones advirtió sobre un crecimiento sostenido en el robo de baterías de automóviles en Posadas, una modalidad delictiva detectada desde fines de 2025 y que tiene como principales objetivos a vehículos antiguos sin sistemas de alarma.
Según indicaron desde la Unidad Regional I, los hechos se concentran principalmente en la zona Oeste de la capital provincial y son ejecutados por delincuentes que logran sustraer las baterías en apenas unos minutos.
Las investigaciones permitieron establecer que los autores suelen movilizarse en motocicleta y actúan de manera coordinada. Tras identificar previamente los vehículos vulnerables, acceden al sistema de apertura del capó y extraen rápidamente el equipo para luego escapar del lugar.
De acuerdo con las averiguaciones policiales, los ladrones apuntan especialmente a modelos fabricados entre los años 2000 y 2015, muchos de los cuales poseen mecanismos de apertura accesibles desde la parte inferior del vehículo o a través de la parrilla delantera.
En algunos casos, los delincuentes logran abrir el capó manipulando o cortando cables y varillas del sistema de traba. En modelos como Fiat Duna o Fiat Uno, directamente retiran la parrilla frontal para acceder con mayor facilidad.
Las baterías robadas son posteriormente revendidas en el mercado informal a valores muy inferiores a los de un equipo nuevo, cuyo costo actualmente oscila entre los 70 mil y los 150 mil pesos, dependiendo del modelo y amperaje.
Semanas atrás, la Policía realizó allanamientos en jurisdicción de las comisarías Séptima y Duodécima tras detectar un importante acopio de baterías en desuso en una chacra de la zona Oeste. Sin embargo, posteriormente se determinó que pertenecían a un comercio dedicado legalmente al recambio de estos equipos.
Uno de los principales obstáculos en las investigaciones es la dificultad para identificar las baterías sustraídas, ya que la mayoría no cuenta con marcas particulares o registros individualizados que permitan acreditar fácilmente su propiedad.
El último caso investigado ocurrió el pasado domingo y quedó registrado por cámaras de seguridad privadas. Los investigadores intentan identificar a dos sospechosos que, según trascendió, no serían residentes habituales de la zona.
Desde la fuerza provincial recomendaron a los propietarios de vehículos reforzar las medidas de seguridad, especialmente en autos sin alarma ni protección inferior del motor, que son los más vulnerables ante esta modalidad delictiva.