La modalidad de educación rural continúa expandiéndose en Misiones y actualmente alcanza a más de 3.000 estudiantes secundarios distribuidos en distintos puntos de la provincia, a través de un sistema conformado por 15 Unidades de Gestión Local (UGL) y más de 250 extensiones áulicas.
El crecimiento y funcionamiento del sistema fueron abordados durante la séptima edición del Festival Spark, realizado en el Parque del Conocimiento de Posadas, donde autoridades educativas destacaron la importancia de garantizar el acceso a la educación secundaria en zonas alejadas de los centros urbanos.
Según explicaron desde la Dirección de Educación Rural, Misiones presenta características geográficas particulares que obligan a desarrollar modelos educativos adaptados a las colonias y áreas rurales. Muchas instituciones se encuentran en zonas de difícil acceso, atravesadas por caminos de tierra, picadas y sectores de monte.
Actualmente, el sistema rural secundario funciona de manera articulada con escuelas primarias de las colonias, que ceden espacios físicos para el dictado de clases. Esto permite que los estudiantes continúen sus estudios dentro de sus propias comunidades sin necesidad de trasladarse a ciudades más grandes.
Una de las particularidades de la modalidad es el trabajo en aulas pluriaño, donde estudiantes de distintos cursos comparten el mismo espacio físico mientras los docentes desarrollan contenidos diferenciados según cada nivel educativo.
Entre los principales desafíos que enfrenta el sector aparecen las grandes distancias, las condiciones climáticas y las dificultades de conectividad. Durante períodos de lluvias intensas, muchas extensiones quedan prácticamente aisladas y los docentes deben recurrir a herramientas virtuales, aunque la falta de acceso estable a internet limita esa posibilidad.
Desde el área educativa también remarcaron la necesidad de fortalecer el acceso a nuevas tecnologías en las chacras y colonias para reducir la brecha digital entre estudiantes rurales y urbanos.
Además, destacaron el rol de la capacitación docente y la incorporación de nuevas metodologías pedagógicas para mejorar las experiencias de aprendizaje en contextos rurales, donde el vínculo entre escuela y comunidad suele ser más cercano y personalizado.