Un documento interno del Pentágono que se filtró a la prensa reveló la posibilidad de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, le quite su apoyo a Gran Bretaña en relación a su soberanía sobre las Islas Malvinas, lo cual generó un fuerte rechazo del gobierno del Reino Unido.
Ante esta posibilidad, el presidente Javier Milei se mostró cauto y efectuó una declaración con marcado tono diplomático evitando atizar la controversia.
En base a la filtración de un correo electrónico interno del Pentágono, la agencia de noticias Reuters publicó una nota en la que informó que Trump cambiaría de postura en represalia al poco apoyo que encuentra en su histórico aliado a la guerra que Estados Unidos está librando contra Irán.
El texto del documento plantea la alternativa de que Estados Unidos revise su apoyo a las “posesiones imperiales” que aún poseen potencias europeas en diferentes partes del mundo, entre las que se encuentran las Islas Malvinas.
Milei y una inesperada actitud prudente
En medio de la controversia, Milei asumió una actitud prudente: “Nosotros estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro”.
En declaraciones a un canal de streaming, el presidente subrayó: “Hay una frase de Marshall que a mí me encanta, que dice: ‘Cerebro frío al servicio del corazón caliente'”.
La canciller británica, Yvette Cooper, salió a frenar la discusión: “Las Islas Malvinas son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido, y la autodeterminación reside en los isleños. Como dijo Stephen Doughty en el Parlamento, nuestro compromiso con las Malvinas es inquebrantable.
Stephen Doughty es Ministro de Estado para Europa, América del Norte y Territorios de Ultramar en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Cooper se alineó con lo que poco antes manifestó Daves Pares -portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer : “No podríamos ser más claros sobre la postura del Reino Unido respecto a las Islas Falkland. Es una posición de larga data y no ha cambiado”, expresó Starmar.
En la misma línea enfatizó que “el derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial y la soberanía recae en el Reino Unido". "Esa ha sido nuestra postura constante y seguirá siéndolo”, dijo.
El vocero británico sostuvo que Londres transmitió esa posición “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”.
Asimismo, recordó que los habitantes del archipiélago votaron a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar, argumento central en la posición de Londres. Argentina ha rechazado históricamente este argumento porque la población ha sido implantada.
Con la controversia escalando a cada hora, el Departamento de Estado de los Estados Unidos intentó acomodar la situación y ante una consulta de la corresponsal del diario Clarín en Washington dijo que “mantiene una posición de neutralidad constante”.
La “filtración” sobre la que se montó esta discusión diplomática coincide con un momento de extrema rispidez entre Trump y Starmer por el apoyo europeo a la intervención en Irán, lo cual abre algún interrogante sobre el grado de veracidad de la intención del presidente de los Estados Unidos.
Se especula que el correo que llegó a la prensa es parte de una estrategia del propio gobierno de Trump para presionar a su par británico.
Por el momento, en el sitio oficial del Gobierno de los Estados Unidos se mantiene la postura de que lslas Malvinas están bajo administración británica, pero reconoce el reclamo de soberanía de la Argentina.
En la pulseada con Europa por su participación en el conflicto con Irán, el documento también señala que Estados Unidos podría expulsar a España de la OTAN.
Los rumores acerca de que Estados Unidos apoyaría a la Argentina tuvieron un primer capítulo el año pasado, cuando trascendió que esa acción podría ser parte de la estrategia que se utilizará en la campaña presidencial de 2027, en la que Milei buscará su reelección. El alineamiento de Milei con Trump, y las múltiples ayudas que éste ha concedido a la Argentina, alimentaron esos rumores.
No obstante, cabe puntualizar que el actual escenario es diferente ante la prolongación del conflicto bélico en Medio Oriente y por ende se deben evaluar múltiples aristas.
En su último discurso ante la Asamblea de la ONU, Milei reiteró el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes "que permanecen ocupados ilegalmente” e invitó al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales.
Milei evalúa viajar a Londres en julio para participar de una nueva Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). Durante este viaje, Milei tiene intenciones de reunirse con el dirigente de la ultraderecha británica, Nigel Farage.
Analistas internacionales señalan que esta tensión, hasta ahora canalizada en forma de declaraciones periodísticas, entre Estados Unidos y Gran Bretaña puede afectar la candidatura del argentino Rafael Grossi como Secretario General de la ONU, dada la oposición del Reino Unido.