Agostina Páez, la abogada santiagueña que permanece en Brasil tras ser acusada de realizar gestos racistas en Río de Janeiro, estaba a horas de volver a la Argentina, pero una decisión de último momento cambió los planes.

El último mensaje de la abogada argentina antes de quedar detenida en Brasil: "Papá..."
La profesional de 29 años obtuvo la reducción de la pena este martes, luego de que la fiscalía pasara el pedido de condena por tres delitos a uno. De esta manera, no deberá ir a prisión, sino que deberá cumplir con tareas comunitarias y un resarcimiento económico a las víctimas.

“En estos días me van a dejar volver a casa. Le dije al juez la verdad, en todo momento la verdad. Les pedí perdón a las víctimas”, dijo Páez, luego de la decisión. Sin embargo, la espera se alargará para la mujer tras la reciente decisión del juez.
Por qué la abogada no puede regresar al país
Para Carla Junqueira, la defensora de Páez, lo que ocurrió en las últimas horas es "insólito": la parte acusatoria y la fiscalía piden que se reduzca la pena, que haya acuerdo económico y que la acusada regrese a su país, pero el juez, tras avalarlo, se retracta y decide que la argentina continúe en Brasil hasta que haya un fallo definitivo.
"Agostina no puede volver a Argentina antes del fallo definitivo, o sea, 15, 20 días más acá. Yendo contra la opinión de la Fiscalía, de la querella... Rechazó la revocación de las cautelares hasta que presentemos los alegatos finales“, explicó Junqueira.
Ante esta situación, la abogada de Páez decidió presentar un hábeas corpus y los alegatos la más rápido posible para reducir el tiempo de espera.

Lo acordado era que tras el pago de resarcimiento, Páez regrese a la Argentina para no quedarse a esperar el fallo definitivo en Brasil y cumpla con las tareas comunitarias en Santiago del Estero. Ahora, deberá someterse a la voluntad del juez que entiende la causa.

Apareció un video clave en la causa contra la abogada argentina acusada de racismo en Brasil
Agostina fue acusada de injuria racial durante sus vacaciones en Rio de Janeiro, en enero pasado, tras un altercado con empleados de un boliche. En principio se esperaba que cumpla con 15 años de prisión por 3 delitos, pero finalmente se decidió reducirlo a "un delito en continuado".
