La oscura estrategia del camillero para ocultar el asesinato de su beba antes de confesar en Mendoza
Durante las primeras horas, construyó una historia que buscaba evitar ser señalado, pero las pruebas cambiaron el rumbo.


La Justicia dictó prisión perpetua para Gustavo Ariel Olguín, un camillero de 29 años que admitió haber abusado y asesinado a su hija de apenas dos meses, Emma. El fallo se conoció tras el avance de la causa y la confirmación de su responsabilidad en el crimen.


En las últimas horas, además, se supo que el acusado intentó entorpecer la investigación al presentar una coartada basada en acusaciones hacia su pareja y en relatos falsos, con el objetivo de desviar el foco y evitar ser señalado como el principal responsable.
El caso tuvo lugar en agosto de 2023 en Las Heras y se definió recientemente a través de un juicio abreviado.
En una primera instancia, el acusado intentó eludir su responsabilidad con una versión que apuntaba contra su pareja, una joven farmacéutica. La señaló por un supuesto consumo de drogas y aseguró que había estado fuera de control la noche del hecho.
También afirmó que ella lo celaba y que esa situación repercutía en su desempeño laboral. Sin embargo, la investigación detectó contradicciones: mensajes y distintas pruebas evidenciaron que era él quien generaba los conflictos, e incluso se comprobó que había perdido su empleo por otras razones.
Respecto a las lesiones de la beba, el hombre buscó restarle gravedad al episodio al declarar que solo le dio “un zamarrón fuerte” en medio de una situación de angustia. No obstante, los peritajes revelaron un escenario mucho más severo.
Los informes médicos del hospital al que fue trasladada la beba resultaron clave para el avance de la causa. Los especialistas identificaron lesiones compatibles con el síndrome del bebé sacudido, además de hemorragias cerebrales y daños de extrema gravedad que encendieron las alertas desde el primer momento.

A esto se sumó el resultado de la autopsia, que confirmó signos de abuso sexual y desmoronó por completo la versión inicial del acusado, quien había negado esos hechos.
El episodio ocurrió en la madrugada del 13 de agosto de 2023, cuando la niña ingresó en estado crítico al Hospital Nott. Pese a los esfuerzos del equipo médico, falleció dos días después.
Desde el inicio, los profesionales sospecharon de maltrato infantil por la magnitud de las lesiones. En paralelo, la madre, que en un principio estuvo bajo investigación, fue finalmente sobreseída al comprobarse que no se encontraba en el lugar al momento del ataque.