Un inusual operativo policial tuvo lugar este sábado por la mañana en el Barrio Chino de Buenos Aires, luego de que efectivos de la Policía de la Ciudad tuvieran que intervenir ante la presencia de una adolescente fuera de control. La joven, identificada con la subcultura "therian", fue demorada tras ser acusada de morder a varias personas que circulaban por la zona.

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Cómo fue el incidente
Según informaron fuentes policiales, el operativo se desplegó tras recibir sucesivas denuncias de peatones. Los testigos señalaron que una joven realizaba ataques a transeúntes de manera aleatoria.
El comportamiento de la menor, descrito en el acta policial, incluía aproximarse a las personas para "olfatear sus extremidades inferiores" antes de proceder a la agresión física mediante mordeduras. Al momento de arribar las fuerzas de seguridad, la implicada se encontraba realizando una suerte de coreografía o enfrentamiento simulado con otra integrante de su grupo en plena vía pública.
La estética y el grupo de pertenencia
Al identificar a la agresora, el personal policial constató que se trataba de una menor de edad caracterizada con una máscara de felino, un accesorio tipo cola y guantes que simulaban garras.
La adolescente no se encontraba sola; estaba acompañada por un grupo de jóvenes que compartían una estética similar y realizaban movimientos corporales imitando a animales.

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Qué es un Therian
La comunidad therian se define principalmente desde una dimensión espiritual e identitaria. Los therians creen que su alma es un híbrido entre humano y animal, y sienten que, en esencia, son ese animal con el que se identifican.
Algunos sostienen incluso que reencarnaron como lobos, toros u otras especies. Esta vivencia no se expresa tanto a través del disfraz, sino desde lo interno. Por eso, en general, no utilizan trajes completos: suelen mostrarse con accesorios como colas u orejas y reproducen movimientos animales, como caminar en cuatro patas, para conectar con esa identidad que consideran propia.

