Quién era Gisele Alejandra Ruocco, la mujer que fue enterrada en el patio de su casa
El nene de 12 años buscaba a su mamá hace días. Encontró su cuerpo enterrado en el patio de su casa.


Un nene de 12 años encontró el cuerpo de su mamá enterrado en el patio de una vivienda en Claypole, en el sur del conurbano bonaerense. Después de varios días sin tener noticias, el chico fue a buscar a su madre a la casa que ella compartía con su pareja, vio tierra removida y cavó un pozo hasta encontrarse con el peor escenario. La Justicia investiga un caso de femicidio y el hombre que es el principal sospechoso está prófugo.

La mujer de 35 años llevaba semanas desaparecida, en ese período de tiempo, su hijo intentó localizarla en varias ocasiones. Cuando iba a la casa que la mujer compartía con su pareja, el hombre respondía de forma evasiva y le aseguraba que ella no estaba. El hecho fue el sábado por la tarde en una casa ubicada en la calle Nardo al 5800. El chico de 12 años pidió una pala al vecino y cavó hasta encontrar el cuerpo de su mamá.

La víctima de nombre Gisele Alejandra Ruocco, tenía 35 años y atravesaba una situación personal compleja. Según fuentes del entorno, era madre de seis hijos, aunque no convivía con ellos de manera estable. Su vida estaba marcada por dificultades vinculadas al consumo problemático y períodos prolongados de ausencia de su hogar, lo que en un primer momento retrasó las alertas por su desaparición.
La mujer vivía con su pareja identificada como Brian Leandro Lesta, de 30 años, quien se encuentra prófugo de la Justicia. El hombre también tiene problemas de consumo y antecedentes penales. A pesar de que ambos vivían en la casa de Claypole, pasaban mucho tiempo en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires.
El cuerpo de la mujer fue encontrado por Bautista, uno de los hijos de Gisela Alejandra Ruocco, quien al ver la escalofriante escena fue hasta la casa de su abuela, donde llamaron al 911.


Cuando removieron la tierra, el nene junto al vecino, primero encontraron un pedazo de tela. Luego pareció un brazo humano que tenía un tatuaje, que fue el signo con el que el nene identificó a su mamá.
“Es mi mamá, ese es el brazo de mi mamá”, gritó el nene tras reconocer el cuerpo de su mamá en una escena desgarradora.
Peritos confirmaron que el cuerpo estaba enterrado, con un trapo en la boca y en avanzado estado de descomposición. Además, presentaba signos compatibles con una muerte violenta, lo que refuerza la hipótesis de femicidio. Se trasladó a la morgue judicial de Lomas de Zamora para realizar la autopsia.