La dramática confesión de la abogada argentina antes del juicio por racismo en Brasil: "Si voy presa..."
La joven enfrenta una posible condena de hasta 15 años en Brasil y habló entre lágrimas sobre su miedo a la cárcel.


A horas de enfrentar su primera audiencia judicial en Brasil, Agostina Páez rompió el silencio y dejó una frase que generó fuerte impacto: “Si tengo una pena que me lleve a la cárcel, me mato”. La joven está acusada de realizar gestos racistas en un bar y podría recibir una condena de hasta 15 años de prisión.

Visiblemente angustiada, Páez habló acompañada por su padre y sus abogados, entre ellos Carla Junqueira. “Estoy muy nerviosa, con mucha angustia e incertidumbre. Sé que estoy bien acompañada”, expresó antes de ingresar al tribunal.
La acusada admitió no estar preparada para una eventual condena: “Estar en una cárcel es muy fuerte. Ya haber estado dos meses acá fue un calvario”.
Antes del inicio del juicio en su contra, habló la abogada argentina detenida en Brasil pic.twitter.com/SM9X30zLGw
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) March 24, 2026
En su declaración, también negó los cargos en su contra y cuestionó las pruebas: “Los videos que hay no muestran que yo haya insultado a alguien. Eso no existió”, aseguró, en referencia a las imágenes difundidas del episodio.
Por su parte, su defensa dejó en claro la estrategia: intentar que la joven regrese a la Argentina. “El objetivo es llevarla de vuelta. No podemos dejarla acá”, sostuvo su abogada, quien incluso planteó la posibilidad de aceptar una condena, siempre que pueda cumplirse en el país.
El padre de la joven también habló y se mostró conmocionado por la situación. “Me hiela la sangre escucharla así. Estoy haciendo un esfuerzo económico muy grande, pero quiero llevármela bien, como sea”, afirmó.
Desde hace dos meses, Páez permanece en Brasil bajo prisión domiciliaria, lo que implicó un fuerte costo económico y emocional para la familia.

El juicio no solo definirá el futuro de la joven, sino que también vuelve a poner el foco en la severidad de las leyes contra el racismo en Brasil, donde este tipo de delitos tiene penas significativamente más duras que en Argentina.
Mientras tanto, la situación de Agostina Páez sigue en el centro de la escena, con un desenlace incierto y una presión creciente tanto judicial como mediática.