Detuvieron a un excustodio de Daniel Scioli que intentó asaltarlo en su residencia
Se trata de Braian Oroná, de 36 años, quien en 2015 formó parte del equipo de la Policía Bonaerense encargado de proteger al por entonces gobernador.


La investigación por el violento asalto frustrado en la residencia del actual secretario de Turismo y Deporte, Daniel Scioli, dio un giro casi cinematográfico al revelarse la identidad del principal sospechoso. Se trata de Braian Oroná, un hombre de 36 años que, once años atrás, formó parte del equipo de la Policía Bonaerense encargado de proteger al entonces gobernador.

Junto a Oroná, fue detenido Santiago Grandicelli, quien actuó como chofer del Peugeot 207 Compact utilizado en el asalto. Aunque optó por declarar, no pudo justificar el hallazgo en su domicilio de Ensenada de una curiosa máscara de payaso y la vestimenta que habría sido usada durante el intento de robo. Un dato llamativo de la relación entre ambos es que conviven y que la actual pareja del expolicía es, a su vez, la expareja del chofer.

El intento de asalto ocurrió el miércoles pasado a las 3 de la mañana, cuando cuatro delincuentes ingresaron a la propiedad de Villa La Ñata mientras el funcionario se encontraba en el lugar. La principal hipótesis de la Justicia, por parte del fiscal Cosme Iribarren, es que Oroná utilizó su conocimiento interno de la vivienda para realizar el atraco, bajo la sospecha de que sabía con precisión dónde se guardaba dinero.


Braian Oroná se negó a declarar tras su detención, y se supo que no atraviesa su mejor momento financiero. Los registros indican que es un moroso de alto riesgo con una deuda que alcanza los 4 millones de pesos con diversas entidades bancarias. Además, se descubrió que su salida de la fuerza policial no fue voluntaria: fue echado de la Bonaerense tras una causa por violencia de género, habiendo realizado sus últimos aportes al Ministerio de Seguridad en diciembre pasado.

La Justicia aún busca a otros dos integrantes de la banda. Una pista clave surgió de un centro náutico cercano a la casa de Scioli, donde uno de los sospechosos se presentó poco después del asalto, a las 3.40, para pedir la clave de Wi-Fi. Los investigadores de la PFA y la Bonaerense analizan ahora el módem del establecimiento para rastrear la señal del teléfono. Se espera que este miércoles se realicen las pericias a los teléfonos secuestrados de los detenidos, lo que podría aportar datos definitivos sobre la planificación del ataque y el paradero de los cómplices restantes.