La crisis del sector yerbatero en Misiones sumó un nuevo foco de conflicto con el inicio de medidas de fuerza por parte de productores autoconvocados en Campo Grande y otras localidades de la zona centro.
Las acciones incluyen cortes parciales de ruta, con interrupciones programadas del tránsito, como forma de presión para lograr una convocatoria urgente por parte de los molinos y avanzar en la definición de un precio considerado justo para la hoja verde.
El reclamo surge desde las bases, sin una convocatoria formal de entidades, y refleja el creciente malestar entre pequeños y medianos productores, que enfrentan un escenario de fuerte incertidumbre en plena cosecha.
Uno de los puntos más críticos es la falta de referencia de precios en el mercado, lo que deja a los colonos sin parámetros claros para comercializar su producción. Esta situación se da en un contexto donde, desde hace meses, se advierte un desfasaje entre los costos de producción y los valores ofrecidos por la industria.
La desregulación del mercado yerbatero y la pérdida de herramientas de control profundizaron el conflicto, generando condiciones de negociación desiguales entre productores e industria. A esto se suma el aumento sostenido de los costos logísticos, la mano de obra y los insumos, que continúan en alza.
La protesta cobra especial relevancia por el momento del año, en plena cosecha gruesa de yerba mate. La interrupción o ralentización de la actividad podría impactar en toda la cadena productiva, afectando también a tareferos, transportistas y secaderos.
En este escenario, los productores buscan forzar una instancia de diálogo que permita establecer un precio que garantice la continuidad de la actividad, mientras el conflicto se mantiene abierto y con alto nivel de incertidumbre en la provincia.